A menos de dos semanas para el inicio del Mundial de Alemania, la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) decidió tomar recaudos y evitar cualquier posibilidad de escándalo. Así, los jugadores que disputarán la copa tendrán que renunciar a participar en cualquier tipo de apuestas sobre la competición.
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El semanario «Sport-Bild» reprodujo un documento por el cual el firmante se compromete a «abstenerse de participar directa o indirectamente en apuestas, quinielas o cualquier juego en relación con los encuentros de la Copa del Mundo 2006» y a no estar relacionado con organizaciones que se dediquen a ello.
El documento, titulado «Declaración de renuncia a las apuestas», especifica que su incumplimiento conllevará las sanciones previstas en el código de honor de la FIFA.
En un caso testigo, Gianlugi Buffon, arquero de Juventus y de la selección italiana, desmintió estar relacionado con las apuestas clandestinas al declarar ayer por tercera vez ante la Justicia en relación con el escándalo que sacude al «calcio».
«Esos 10.000 euros que salieron de mi cuenta el 16 de enero no tienen nada que ver con las apuestas», le dijo Buffon al fiscal de Parma, Pietro Errede, según informaron fuentes judiciales ligadas a la investigación. Esa cantidad de dinero, se sospecha, fue a dar el mismo día a la cuenta de Paolo Pelizzoni, una de las cuatro personas indagadas por la Justicia, que investiga los delitos de asociación ilícita y violación de la ley sobre apuestas.