El asturiano largará primero seguido de Lewis Hamilton en el GP de Italia.
Monza, (ANSA) - El español Fernando Alonso logró ayer la pole position del GP de Italia, decimotercero del calendario de la Fórmula 1 que se correrá hoy en Monza, sobreponiéndose al caso de espionaje contra Ferrari que amenaza a McLaren-Mercedes.
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"Mantuvimos la concentración en un período delicado y ahora estamos en buena situación para rematar un fin de semana que puede ser fantástico", dijo el asturiano tras obtener su segunda pole de la temporada y la decimoséptima de su carrera.
"Hicimos un gran trabajo y me siento contento. Creo que merecíamos esta pole. Espero volver a festejar mañana", explicó ayer Alonso, que giró en 1'12"997 y le sacó 37 milésimas de ventaja a su compañero de equipo, el británico Lewis Hamilton.
"Estoy conforme. Intentaré mejorar en carrera. Hicimos un gran trabajo en cuanto a la aerodinámica y los motores Mercedes respondieron a la perfección. No será fácil, pero tenemos grandes chances", comentó Hamilton, que lidera el campeonato con 84 puntos y cinco de ventaja sobre el español.
Ninguna referencia al escándalo de espionaje, pese a que la fiscalía de Módena le notificó ayer al jefe del equipo, Ron Dennis, y a otras seis personas que están siendo investigadas y a que el Consejo Mundial de la FIA reexaminará el caso el 13 de septiembre tras absolver a McLaren en primera instancia.
Esto después de recibir "nuevas pruebas" que serían decisivas para condenar a McLaren y que, según el diario As, habrían sido aportadas por Alonso, quien se defendió aduciendo en la víspera que "no tenía otra opción que colaborar con la FIA".
La situación de Alonso en la escudería, que se especula podría ser incluso excluida de la Fórmula 1 por una o dos temporadas en caso de ser hallada culpable, resulta cada vez más complicada, al punto que el piloto le confesó a un periodista del diario Marca que piensa en tomarse un año sabático.
Alonso, le comentó al periodista Antonio Lobato que "no aguanta más las presiones" en el seno de McLaren, presiones que habría ejercido el propio Dennis para que el español no entregase a la FIA los e-mail que intercambió con su compatriota Pedro de la Rosa y que comprometen al equipo.
De esos correos electrónicos se desprende que tanto Alonso como el probar del McLaren tenían conocimiento del material reservado que el técnico Nigel Stepney, principal implicado en el escándalo de espionaje, le había robado a Ferrari y pasado al director técnico del equipo anglo-alemán, Mike Coughlan.
Coughlan reconoció ante la Corte Suprema de Justicia de Londres, que también se ocupa del tema, haber entregado a otros integrantes del equipo inglés la documentación confidencial robada por Stepney a Ferrari.
Según se supo, Coughlan mencionó a Martin Whitmarsh (director general), a Paddy Lowe (responsable de Ingeniería) y a Rob Taylor (jefe de proyectistas de McLaren).
El vicepresidente de Mercedes y responsable del sector deportivo de la casa alemana, Norbert Haug, reiteró ayer que no existe favoritismo hacia ninguno de los pilotos del equipo y dijo que "se trabaja al 100 por ciento para ambos".
"Siempre fue así, como en los tiempos de Ayrton Senna y Alain Prost, y así seguirá siendo ahora con Alonso y Hamilton. No tenemos un piloto favorito, sino dos. Es la historia de McLaren", aseguró Haug.
Haug descartó un posible alejamiento de Alonso del equipo y aún cuando algunas versiones hablan de su eventual pase a Ferrari, Luca di Montezemolo, titular de la escudería italiana, dijo ayer que está "satisfecho con los actuales pilotos".
No se mostró tan satisfecho, en cambio, con lo sucedido en la clasificación de ayer, tras el tercer puesto obtenido por el brasileño Felipe Massa y el quinto logrado por el finlandés Kimi Raikkonen.
"Fue una clasificación modesta. Veremos que pasa mañana. Yo quiero ganar", dijo ayer casi a modo de advertencia el máximo dirigente de Ferrari.
"Traté de dar lo máximo, pero los McLaren resultaron inalcanzables", se excusó Massa, ganador en Turquía y quien ayer quedó a 552 milésimas del español.
"No sé si bastará la estrategia para dar vuelta la situación, pero espero alguna sorpresa", agregó.
Peor todavía estaba Raikkonen, superado por Nick Heidfeld, tras una jornada dificultada por el espectacular accidente que durante las pruebas libres de la mañana su Ferrari sufrió al ingreso de la curva Ascari.
Raikkonen perdió el control de su máquina, probablemente a causa de la rotura de una suspensión, que impactó violentamente contra las barreras de protección y sufrió graves daños.
El piloto finlandés, pese a la violencia del choque, pudo abandonar por sus propios medios el habitáculo y un control posterior reveló que no había sufrido lesiones.
"Mañana será otro día", se limitó a comentar Raikkonen, quien efectuó la clasificación a bordo de la máquina de reserva, a la que fue montada el motor original para evitar una penalización.
Desde la cuarta fila moverá Heikki Kovalainen (séptimo), cada vez más firme en Renault, donde Giancarlo Fisichella, frente a su público, sufrió una nueva desventura.
Cuando en la segunda manga estaba tratando de mejorar su tiempo se le cruzó delante el Honda de Rubens Barrichello, que poco antes se había despistado, y esto le impidió estar entre los "top ten" (largará hoy desde la octava fila).
Otro italiano, Jarno Trulli, atrapó a último momento, con la fuerza de la desesperación, un noveno puesto que igualmente no reivindica a Toyota, cuyo otro piloto, Ralf Schumacher, fue eliminado enseguida y largará desde la antepenúltima fila.
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