El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Si el voto hubiera ido a parar a la capital española, explica Gilady, se hubiera producido un empate a votos entre París y Madrid en la penúltima ronda, ambos países por detrás de Londres.
Gilady opina que Madrid hubiera ganado un cara a cara con Francia y más tarde también a Londres en la final. El error, ya publicado por la prensa española, provino del griego Lambis Nikolau, que presionó el botón equivocado y dio un voto a París en vez de a la capital española, lo que dejó a ésta ciudad fuera de la ronda final. Nikolau, que ahora prefiere guardar silencio, sí declaró entonces tener "la cabeza en otro lado" debido a problemas familiares.
"Si hubiera votado a favor de Madrid", dijo Gilady, "el resultado habría sido 32-32. Tendríamos que haber celebrado otra votación. En ese caso, los votos que apoyaban a Londres habrían ido a Madrid, porque el temor era que París tenía grandes posibilidades de ganar".
"Madrid", insistió Gilady, "habría vencido la capital francesa. Si hubiera llegado a la final contra Londres, todos los votos de París habrían ido a parar a Madrid, que habría ganado. Eso es lo que creemos que ocurrió. Esto es lo que llamamos buena fortuna o suerte". En la ronda final de votaciones, Londres se impuso a París por 54 votos a 50 y logró ser la sede de los Juegos de 2012.
Una portavoz de la organización de los Juegos de Londres comentó que "ha habido muchas historias sobre quién votó a quien". "Al final, la votación fue secreta. Es la opinión de un individuo. El resultado es lo que importa y no vamos a entrar en especulaciones", agregó la portavoz.
Juan Antonio Samaranch recordaba tras la votación, celebrada el pasado mes de julio, que de los dos votos que le faltaron a Madrid para superar o empatar con París, "uno de ellos fue una equivocación de un gran amigo de España, (el griego) Lambis Nikolau, y el otro de alguien que no votó". "No saben aún lo cerca que se han quedado", lamentó entonces.
Antes de llegar a Singapur, el de Gilady se consideraba un voto seguro en favor de Madrid, aunque en el último instante optó por la candidatura londinense, otra circunstancia que también jugó en contra de Madrid 2012.