Martín Palermo festeja uno de sus goles con compañeros de su equipo.
Boca Juniors le ganó 2 a 0 a San Martín de San Juan, en un partido que terminó resolviendo fácil pero que hasta promediar el segundo tiempo no parecía sencillo.
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El encuentro, correspondiente a la tercera fecha del torneo Clausura de primera división, se jugó hoy en cancha de San Martín y ambos goles fueron marcador por Martín Palermo.
Con este triunfo Boca sumó 7 puntos y quedó junto con River como escolta de Vélez y Estudiantes que tienen 9 unidades.
San Martín, en tanto, sigue en zona de descenso directo junto con Olimpo de Bahía Blanca.
Boca justificó el triunfo por lo hecho en los últimos 20 minutos, cuando el local quedó con un jugador menos por la expulsión de Alejandro Gómez, por doble amonestación.
El equipo que orienta tácticamente Carlos Ischia aprovechó rápido un quedo de la zaga local (no jugaron Sebastián Brusco y Ariel Agüero, suspendidos) y Palermo, con un derechazo a primer palo, dejó estático a su ex compañero Medrán y abrió el marcador.
El local asimiló el impacto y buscó el empate, que pudo llegar con un derechazo en el travesaño de Galván y un cabezazo de Tonelotto apenas desviado.
Pero esa búsqueda del conjunto local no estaba sustentada en la seguridad de su defensa, que marcaba en línea, y así Palermo y Palacio (jugó su partido 100 en Boca) tuvieron claras chances de aumentar pero sus remates fueron bien tapados por Medrán.
Claro que esta vez Boca no contó con la claridad en las entregas de Riquelme, bien neutralizado por los volantes locales, que le hicieron una marca escalonada.
Así, con un desarrollo parejo, intenso y entretenido, terminó una primera etapa abierta, que estuvo tanto para el 2-0 de Boca como para el 1-1 del local.
En el segundo tiempo San Martín redobló esfuerzos para empatar y convirtió a Caranta en figura, pero lo suyo se diluyó en una jugada clave, a los 23 minutos, cuando se va expulsado Gómez.
Allí, con superioridad numérica, Boca encontró en el medio los espacios que no había tenido, aprovechó la impotencia del local, "apareció" Riquelem, marcó el segundo (otra vez Palermo, esta vez de zurda) y hasta pudo haber goleado.
Lo que hubiera sido demasiado castigo para los aecptables 70 minutos que jugó el equipo que dirige Fernando "Teté" Quiroz.
Un párrafo final para el técnico de Boca. Con un hombre más en cancha, el resultado 2-0 y un rival casi "entregado", lo sacó a Palermo para que lo aplaudan y en su lugar ingresó el juvenil lateral Luciano Fabián Monzón.
En el banco, en tanto, miraba resignado el cambio un goleador de gran futuro como Mauro Boselli, a quien los dirigentes de Boca no dejaron ir a Vélez, cuando lo pidió Ricardo La Volpe, ni al Atlas de México, que ofreció 3.500.000 dólares.
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