El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La Cámara le creyó al jugador, quien negó que su cuñado lo haya representado y admitió que lo acompañó en varios de los países en los que jugó pero «lo hizo para aprovechar mi estilo de vida, sin trabajar, ni aportar ningún recurso económico». Nannis había ganado el juicio en primera instancia por la suma de 70.858 pesos, pero apeló por considerar muy baja la cifra y también lo hizo Caniggia. Ahora la Cámara formada por Ana Piaggi, Enrique Butty y María Díaz Cordero le negaron todo reclamo aduciendo, entre otras cosas, que «los representantes deben tener una licencia especial otorgada por la Asociación Nacional de su país y avalada por la FIFA», documento que Nannis no tenía y, en consecuencia, la única relación que puede probar con Caniggia «es la familiar». Informate más
Dejá tu comentario