Existen varias versiones. Cuando el viernes se supo que el arquero no iba ni siquiera a concentrar, el entrenador dijo que «es por decisión técnica. No como consecuencia de que esté atajando mal o que García esté teniendo buenas actuaciones».
Caranta, por su parte, algo ofuscado por la situación sólo se limitó a decir: «Yo no pido explicaciones al técnico cuando me saca ni tampoco cuando me pone».
Estas palabras, en la intimidad del plantel se dice que no le cayeron bien al técnico y que mientras Ischia esté al frente del plantel (su contrato vence en diciembre) no estará más bajo los tres palos del arco de Boca.
Hasta las declaraciones de los directivos de la institución sembraron aún más incertidumbre.
Mientras el vicepresidente segundo, José Beraldi, expresó el viernes que la dirigencia respeta las decisiones del director técnico Carlos Ischia, ayer el titular, Pedro Pompilio, reconoció que el entrenador le contó que Mauricio Caranta pidió no jugar ante Estudiantes y señaló que esta situación lo sorprendió.
«Me sorprendió que Caranta no quiera jugar en la primera de Boca. Hablé con el técnico y con buen criterio le dio una cobertura para protegerlo», señaló Pompilio antes del comienzo del partido.
Otras versiones indican que Caranta habría dicho que no soporta la presión psicológica de ser titular del arco de Boca, mientras otros aseguran que su salida se debe que tiene una mala relación con el máximo referente del plantel, Juan Román Riquelme, quien, cada vez que surge un problema, lo involucra como al «pato de la boda».
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