ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

13 de agosto 2008 - 00:00

Castrilli y el catch

Se despidió ayer el último resto del belicismo, el secretario de Seguridad Deportiva, Javier Castrilli, que se acordó tarde (asumió en mayo de 2003) de que no está de acuerdo con el gobierno. La que no está de acuerdo es la sociedad con Castrilli, un árbitro de fútbol que quiso llevar la mano dura a los espectáculos de los que formaba parte, como aquel árbitro de catch de la troupe de Karadagian a quien silbaban al aparecer en el ring. A nadie se le ocurrió que Hanz Aguila -así se llamaba- podía pasar a ser juez federal; a Beliz sí, y puso a Castrilli a cargo de la seguridad de los shows del fútbol. Como ha sido un funcionario de fantasía, se explica que Castrilli sea un modelo de ineficiencia en el cargo. En los años de su desempeño, la violencia escaló a niveles desconocidos; no disminuyó sino que aumentó la cantidad de víctimas y creció la inseguridad. Pareció hasta fomentarla cuando participó -al tiempo que era funcionario- de un show de TV en el cual juzgaba los aciertos y desaciertos de los árbitros de fútbol, factor que se sabe contribuye a la violencia.

ver más
Después de casi cinco años de gestión, Javier Castrilli renunció como titular de la Subsecretaría de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos por «diferencias políticas» con el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, según argumentó en su nota de dimisión.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El ex árbitro había llegado al puesto de la mano de su padrino político Gustavo Béliz, cuando éste asumió como ministro de Justicia en el comienzo del gobierno de Kirchner, pero salió a distanciarse de él cuando «cayó en desgracia» con el gobierno y tuvo finalmente que renunciar. Siguió a las órdenes de Alberto Iribarne hasta que con la asunción de Cristina Fernández de Kirchner su subsecretaría pasó a la órbita de Aníbal Fernández con el que tuvo muchas diferencias, la última de ellas cuando Castrilli intimó a los clubes de Capital Federal a poner butacas en todo el estadio sino iba a clausurar las canchas y el ministro terminó dándole prórroga a los presidentes de los clubes y dijo la frase: «La autoridad soy yo».

Castrilli fue uno de los últimos dirigentes confirmados por este gobierno, ya que cuando asumió Cristina estaba de licencia, ya que se presentó como candidato a intendente de Almirante Brown finalizando quinto entre seis candidatos. En ese momento se hablaba que lo iba a reemplazar otro ex árbitro, el abogado Juan Carlos Blanco que es secretario de Seguridad de la Secretaría de Deporte de la Nación, quien vuelve a ser candidato al cargo.

Castrilli está contratado por TyC Sports del monopolio «Clarín» y los lunes analiza la actuación de los árbitros en el programa Estudio Fútbol, actividad que fue muy criticada por considerar que no era ético que el subsecretario de Seguridad analizara si los árbitros se habían equivocado, cosa que en el fútbol provoca violencia.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias