Encina festeja alocadamente el triunfo de Rosario Central. Atrás lo sufre Heinze.
Rosario Central derrotó a Newell's Old Boys, que sigue siendo el líder del torneo Inicial, por 2-1 en el clásico de Rosario jugado en el estadio Gigante de Arroyito luego de tres años y logró salir de la zona de descenso, en el marco de la duodécima fecha.
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El defensor Alejandro Donatti, de cabeza, a los 11 minutos abrió el marcador para el conjunto local, a los 15, Maximiliano Rodríguez igualó para la visita pero, a los 28, Hernán Encina volvió a poner en ventaja (todo en el primer tiempo) al equipo que conduce Miguel Ángel Russo, que festejó junto a los 45.000 hinchas que colmaron la cancha.
En el clásico rosarino la fiesta fue toda de Central que luego de tres años de sufrimiento en la segunda categoría superó a su máximo rival, que llegaba con la chapa del título del Final y la punta del Inicial, con un partido efectivo y planteado de manera inteligente por el entrenador local, quien mantuvo su invicto ante el campeón vigente.
Con este triunfo, festejado como una final del mundo tanto por los jugadores como por la gente, Rosario Central alcanzó los quince puntos y logró salir de la zona de descenso pasando la línea de Godoy Cruz y All Boys.
En tanto, Newell's, que en la primera etapa tuvo para empatarlo y hasta darlo vuelta, se fue del Gigante de Arroyito con el dolor de una dura derrota (tras cinco victorias al hilo) pero con la tranquilidad de seguir en lo más alto de la tabla de posiciones con 26 puntos.
Rosario Central sorprendió con una presión agresiva sobre los defensores centrales (con Carlos Luna), los mediocampistas de juego (con Nery Domínguez) y los marcadores laterales de Newell's (con Federico Carrizo y Antonio Medina en cada sector) y le complicó la habitual salida limpia que lo caracteriza.
Ese buen arranque le permitió a los dirigidos por Russo pararse en campo rival y complicar con la habilidad de Carrizo y Diego Lagos. Precisamente con una falta cerca del área llegó la apertura del marcador: centro de Rafael Delgado, peinada del ex-Lanús y aparición en soledad de Donatti en el segundo palo para conectar de cabeza en el palo más lejano de Nahuel Guzmán.
A pesar de los obstáculos y la desventaja, el campeón del último torneo Final no perdió la cabeza y llegó rápidamente a la igualdad de la mano de `Maxi´ Rodriguez, el mejor jugador del equipo y del torneo Inicial, que tras un gran pase de Figueroa y un excelente movimiento en el área selló el empate y desató el festejo polémico con el `Topo Gigio´ que patentó Juan Román Riquelme.
El equipo dirigido por Alfredo Berti creció a partir del gol y pudo haber dado vuelta el trámite con dos buenas jugadas colectivas que se perdieron Pablo Pérez (precisa habilitación de Lucas Bernardi a la espalda de los zagueros) y Fabián Muñoz, quienes fallaron (éste último de manera increíble) en la puntada final.
No obstante, los clásicos no conocen de merecimientos y el local en su segunda llegada profunda convirtió el segundo gol con algo de fortuna ya que Luna habilitó, desde el piso y cayéndose, a Encina, quien culminó una buena jugada individual.
Sobre el final de la emocionante primera parte, la visita, que por momentos abusó de la pierna fuerte, tuvo otra chance muy clara con un remate que se estrelló en el palo derecho de Mauricio Caranta.
En la segunda etapa el ritmo del partido se cayó y las ocasiones de gol desaparecieron. Rosario Central se dedicó a cuidar el resultado con firmeza y orden, mientras que, Newell's, con bajas actuaciones individuales, no tuvo sorpresa ni profundidad para, al menos, llevarse un punto que mereció por lo hecho en el primer tiempo.
Con el pitazo final del árbitro Mauro Vigliano, de buena labor en general, el Gigante, colmado por 45.000 almas, explotó en un grito de alegría y desató las cargadas al ausente público visitante.
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