Los primeros tres voluntarios no tuvieron gran desempeño. Pero el cuarto, que aparentaba estar hablando por teléfono sorprendió a todos.
Sin dejar de hablar, y con el celular en una de sus manos, ensayó una voltereta en el aire para volcar la pelota en el aro. Claro que era un atleta encubierto, pero igualmente despertó la ovación del público.
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