La prueba de la muestra B tomada a la velocista estadounidense Marion Jones, controlada positiva en agosto, reveló un resultado negativo, dijo este miércoles su abogado.
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La triple campeona olímpica de Sydney-2000 había dado positiva a la EPO (eritropoyetina) en un control realizado el 23 de junio pasado durante el Campeonato Nacional de Atletismo de Estados Unidos, realizado en Indianápolis, y donde ganó los 100 metros planos.
"Estoy absolutamente encantada", dijo Jones en un comunicado de prensa dado a conocer por sus abogados tras conocerse los nuevos resultados.
"Siempre he mantenido que nunca he tomado ninguna sustancia para mejorar los resultados deportivos, y estoy encantada de que los procedimientos científicos hayan demostrao eso ahora", añadió la corredora.
Medios de prensa estadounidense, incluyendo el Washington Post y el New York Times, habían reportado como positivos los resultados de esta segunda muestra, citando fuentes anónimas que tenían conocimiento del caso.
La Federación de atletismo de Estados Unidos declinó comentar el caso por el momento, mientras la Agencia estadounidense Antidopaje (USADA) nunca lo confirmó, apegándose a su política de no revelar detalles mientras una investigación está en proceso.
Los oficiales de la USADA tampoco estuvieron disponibles por el momento para realizar comentarios este miércoles.
A menudo citada, pero nunca controlada, la reina de la velocidad volvió a los primeros planos después de tres años malos deportivamente, en particular, también por su implicación en el escándalo BALCO, nombre del laboratorio que proporcionó productos dopantes a varios atletas.
La estadounidense había confirmado su vuelta a los primeros planos bajando por primera vez desde hace cuatro años la barrera de los 11 segundos, en una competencia en el Stade de France, el 8 de julio (10.92).
Sin nunca haber sido controlada positiva, su nombre regularmente había circulado en el asunto BALCO, sobre todo por estar implicados sus dos ex compañeros sentimentales, C.J. Hunter y Tim Montgomery, quienes se declararon culpables de dopaje.
Su récord de cinco medallas olímpicas ganadas en Sydney -tres de oro (100 m, 200 m y 4x400 m) y dos de bronce (longitud y 4x100 m)- quedó en entredicho al destaparse el escándalo BALCO.
En medio de la tormenta por las probables acusaciones de dopaje que le caían de todos lados, incluso de gente cercana como Hunter y el dueño de BALCO, Victor Conte, Jones siguió corriendo, pero se quedó sin patrocinador cuando la Nike le anunció la ruptura de su contrato.
También sufrió el boicot de la mayoría de las grandes reuniones europeas, que sancionaban al mismo tiempo su implicación en el asunto BALCO y sus resultados deportivos en caída libre.
El año 2006 parecía el del renacimiento cuando fue sacudida por la nueva acusación, la cual negó todo el tiempo.
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