Los jugadores argentinos se deleitaron con una parrillada argentina antes de viajar a Houston para enfrentar a Estados Unidos. (Foto Twitter Javier Mascherano).
El seleccionado argentino se "desconcentró" por unas horas durante este mediodía y para mitigar la lejanía de sus familias fueron a festejar todos sus integrantes el Día del Padre, que se celebró también en los Estados Unidos, a una parrilla argentina de Boston, para luego salir "volando" rumbo a Houston, a donde la delegación arribó por la noche.
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Las dos horas menos de diferencia existentes entre esta región del sur estadounidense, muy cercana a México, y la Argentina, hizo que los futbolistas debieran ajustar sus relojes para llamar a sus padres o hijos, según el caso, a la hora del desayuno, luego del leve entrenamiento matutino desarrollado en el gimnasio del hotel de Boston.
Y después de ese acondicionamiento físico regenerativo el plantel fue a degustar carne argentina a la parrilla Tango Arlington Restaurant, en el centro bostoniano, donde su dueño se emocionó tanto ante la presencia de Lionel Messi que decidió no utilizar más la silla en que se sentó el capitán argentino y ponerle una plaqueta con su nombre al respaldo, como si fuera una pieza de museo.
Esa plaqueta dirá: "Aquí se sentó Lionel Messi, el mejor futbolista del mundo", y seguramente tendrá muchos más clientes esta parrilla que entrarán a comer tan solo para tocar esa silla. Así es la admiración que sienten en Estados Unidos aquellos a los que les gusta el "soccer".
Claro que no ocurre lo mismo con los amantes de otras disciplinas como por ejemplo el básquetbol, que concentró el interés de todo el país por el séptimo y definitivo partido de la final entre Golden State Warriors, el equipo del que es simpatizante el técnico de los Estados Unidos, próximo rival de Argentina el martes en semifinales,el alemán Jurgen Klinsmann, y Cleveland Cavaliers, el preferido de Gerardo Martino, gran admirador de LeBron James.
Y justamente el entrenador argentino pasó un domingo de celebración por el Día del Padre, pero de ocupación a la vez, ya que deberá determinar mañana mismo quién será el reemplazante del suspendido y lesionado Nicolás Gaitán.
Las alternativas que maneja el rosarino pasan más por cómo parará al equipo de arranque que a los nombres en sí, porque están muy claros: Erik Lamela o Ezequiel Lavezzi. De ellos dos saldrá el único jugador que le falta para completar el equipo titular, más allá de que Lucas Biglia sigue recuperando el tiempo perdido en pos de tener alguna chance en la semifinal del martes.
Si juega Lamela el 4-3-3 no será tan rígido, porque es sabido que el hombre del Tottenham Hotspur inglés tiene más tendencia a volantear, mientras que si actúa Lavezzi, entonces sí la cancha estará abierta para llegar por los costados, tal como lo empezó haciendo Ángel Di María y luego lo continuó realizando justamente Gaitán.
Pero más allá de la decisión que tome el "Tata", lo concreto es que la posición de delantero por la izquierda parece estar 'maldita' en esta Copa América Centenario, ya que para cinco partidos el 'Tata' tendrá que recurrir a tres jugadores diferentes.
Pero todo esto quedará resuelto mañana en el Houston Sports Park, donde se entrenará el seleccionado argentino a partir de las 17.30 locales, una hora después que Martino ofrezca la habitual conferencia de prensa pre partido en el magnífico estadio NRG, donde Argentina buscará el martes un lugar en la final que le permita atrapar a esta generación de futbolistas su primer trofeo después de las caídas en las definiciones del Mundial de Brasil 2014 y la Copa América de Chile 2015.
Y justamente en las últimas horas fue Arturo Vidal, la gran figura chilena que por amonestaciones no podrá estar en la otra semifinal ante Colombia, quien señaló al seleccionado argentino como "el mejor equipo del mundo" y consecuentemente a Messi "como el más grande de todos", al tiempo que deseó repetir la final del año pasado en el Estadio Nacional de Santiago, algo a todas luces posible por como vienen las cosas.
Claro que para ello el conjunto albiceleste deberá vencer el martes desde las 21 de Argentina (19 locales) a los Estados Unidos, que contará con tres bajas sensibles por suspensiones, en un partido que será arbitrado por el paraguayo Enrique Cáceres, en una Houston calurosa que puede ser el penúltimo escalón hacia la gloria para el aquí reconocido como "el equipo de Messi".
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