El volante brasileño ingresó y desniveló el partido.
El Real Madrid necesitó del ingresó de Kakà y de la contundencia de Karim Benzema para derrotar al Tenerife por 3-0 y consolidarse como líder de la Liga Española de Fútbol.
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El equipo dirigido por el chileno Manuel Pellegrini salvó un primer tiempo nefasto gracias a la inclusión de la estrella brasileña, que había comenzado el duelo sentado en el banquillo de los suplentes.
De tal manera, el Real Madrid mantuvo su contundencia goleadora (acumula 16 tantos) y estiró su racha a cinco victorias de Liga consecutivas.
El delantero francés abrió la cuenta a los 47 minutos y luego concretó su 'doblete', a los 82'. Mientras tanto, Kakà cerró otra tarde magistral con un golazo desde fuera del área, a los 77'.
Así como sucediera contra el Xerez, el Real Madrid encontró demasiadas dificultades como para desarrollar el partido en el Estadio Santiago Bernabéu.
El técnico Pellegrini decidió mantener entre los suplentes a Kakà y a Guti, lo cual significó una complicación considerable en la creación de juego, para Cristiano Ronaldo.
Mientras tanto, Xabi Alonso expuso algunos signos de desgaste físico, ya que aún no terminó de recuperarse por completo del golpe en su tendón de Aquiles de la pierna derecha.
Sin embargo, el equipo de la capital española demostró una contundencia importante en el aspecto defensivo, gracias al regreso del portugués Pepe, quien cumplió con la sanción de 10 partidos, recibida en la temporada pasada.
El primer tiempo fue escenario de una lucha constante en el centro del campo y las áreas apenas se establecieron como una escenografía secundaria.
Por eso, Pellegrini decidió incluir a Kakà y a Guti desde el inicio del complemento, para que la actuación del Real Madrid cambiara radicalmente.
En apenas dos minutos, Karim Benzema recibió un preciso centro de Xabi Alonso y estableció la apertura del marcador, con un cabezazo cruzado.
La velocidad de los ataques se potenció con las intervenciones de Kakà y el Tenerife fue incapaz de hacerle frente a la variedad de recursos del rival. Por ende, llegó el segundo gol del delantero galo, después de aprovechar un error de Manolo dentro del área visitante.
Mientras Cristiano Ronaldo deslumbraba con sus jugadas personales y sus intentos de alimentar su archivo goleador, la sentencia en el resultado apareció mediante una 'pincelada' de Kakà. El brasileño dominó la pelota fuera del área y lanzó un derechazo violento directo al ángulo.
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