Diferentes escenarios, distintos protagonistas y la misma historia que se repite, River pierde en las instancias finales. Si no es por penales, es por un gol de cabeza en el último minuto, o un zapatazo de 30 metros en tiempo de descuento. Lo cierto es que a cara o cruz la moneda siempre cae para el otro lado. Los merecimientos no cuentan, y así, los que ganaron un solo partido pasan por penales a la final, y los que ganamos todos menos uno nos quedamos afuera por la misma razón.
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La formación de River llevaba a una primera pregunta: ¿miedo o precaución? Por lo general esas respuestas te las da finalmente el resultado, si ganas fuiste precavido, si perdiste fue de temeroso. Almeyda optó por respetar a los que venían jugando y cuidar a los titulares para el campeonato que mayormente nos interesa y preocupa, el Nacional B.
A los 5 minutos un claro penal al Keco Villalba fue ignorado por el árbitro Toia, como todo lo que sucedió durante el partido. Porque los referees, cuando son horribles para ambos lados invitan al descanso. Toia dirige desde muy lejos, sin autoridad, y saca tarjetas solo si ve sangre.
-¡¡¡¡¡Penaaaaaaaaallllllllllllll, penalazo!!!!!! Ah, ¿no es penal? ¿Qué es entonces, decíme qué es? Por favor, dirigen desde la casa, no ven un elefante en un ascensor, son horribles estos arbitros.
El equipo que fue a buscar el partido fue River, Racing se paró para salir de contra y buscar en una genialidad de Gio Moreno dejar mano a mano algún delantero con Chichizola. Excepto Abecasis que se complicó con y sin la pelota todo el partido el restote la defensa no pasó mayores problemas. El lobo Ledesma lo mejorcito, quitando y distribuyendo con criterio, y un Aguirre voluntarioso pero cada vez más tolondrado y menos claro.
-Movéte Rios por favor, ya no tenés lagunas ¡Sos el océano atlántico viejo! Yo no entiendo a estos pibes. Tienen menos de 20 años, les costó un huevo llegar ahí, no juegan casi nunca, y cuando los ponen ni siquiera dejan la vida en cada pelota.
Se fue el primer tiempo sin mucho para destacar, ya que ambos equipos con un concierto de imprecisiones se prestaban la pelota permanentemente.
A los 14 minutos de la segunda Rogelio Funes Mori empalmó un centro de Abecasis que rebotó en un defensor de Racing y sobre los 24 minutos Saja desvió un remate fortísimo de Aguirre que se le metía en el ángulo.
-¿Pero quién es este? ¿sigue el Pato Fillol en Racing? Por dios la pelota que sacó este muchacho ¡!!!!
A los 31 minutos Ocampos tuvo la más clara y en vez de tirar el centro atrás optó por el remate cruzado al arco, tan cruzado que se fue por el otro lado. Después de arremetida el ingresado Vila tuvo dos oportunidades confusas pero que, en medio de tanta mediocridad, me levantaron del sillón.
-Nooooooooo, te pido una Funes Mori, una solita papá, embocále al arco por favor ¡!!!!
Vinieron los penales, y cuando la conversión del Keco nos daba el pase a la final la pelota se fue afuera, y en el "matar o morir" nos tocó morir en la primera con esa "masita" del pibe Vila. Ahora viene lo más difícil, los tres partidos finales que nos devuelvan a la "A". Y aprovecho para señalar una de las tantas cosas que me avergüenzan del fútbol: es posible que River obtenga su tan ansiado ascenso en un partido sin su público contra Patronato de Paraná, Entre Rios. Un año tuvieron para preveer esa situación y no lo hicieron. Nuestro camino sigue siendo pedregoso, y a otros en cambio se les abren jardines de flores entre penales y goles agónicos para ir en busca de la triple corona.
-¿Esto se puede romper? ¡¡¡¡¡¡Nos están meando todos los dinosaurios de Jurassic Park !!!!!!!