Estudiantes de La Plata tuvo que esperar hasta los últimos minutos para derrotar por 2-1 a Independiente y mantenerse como líder del torneo Apertura, en un partido de la 16ta. fecha del certamen de primera división.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Juan Pablo Pereyra, a los 11 minutos, y Gastón Fernández, a los 85, marcaron los goles del puntero, que terminó con un hombre menos por la expulsión de Enzo Pérez en el tiempo adicionado.
Nicolás Martínez, hermano de Juan Manuel, el delantero de Vélez, máximo rival de los platenses en la pelea por el título, puso el transitorio empate para el local a los 25 segundos del complemento.
Ahora Estudiantes quedó al frente de la tabla de posiciones con 36 unidades, cinco más que Vélez, que el martes completará la fecha recibiendo a Tigre.
Conciente de que el único resultado positivo para seguir solo arriba era ganar, Estudiantes salió a atacar al Independiente muletto de entrada.
Una serie de malos rechazos de la defensa local, el segundo del experimentado Carlos Matheu, que sacó la pelota para el medio del área y le quedó a Juan Pablo Pereyra, le permitieron al ex Atlético Tucumán, sin marca, empujarla para ponerse en ventaja 1-0.
Desde ese momento los platenses comenzaron a controlar el desarrollo del juego con un mediocampo que se entiende de memoria, más las subidas de los laterales Marcos Rojo y Gabriel Mercado para la llegada por sorpresa de un volante, ya que no tiene nueve de área.
El local, que pasada la media hora de juego inclinó la cancha, complicó con jugadas de pelota parada y acarició el empate con un remate de Cristian Pellerano que se estrelló en el ángulo derecho del arco de Agustín Orión, pero le faltó profundidad y potencia en los últimos metros.
Cuando los hinchas todavía se acomodaban luego del entretiempo, Independiente alcanzó el 1-1 con un golazo de Martínez. Patricio Rodríguez abrió para Iván Perez, que sacó un centro desde la izquierda para la entrada de Martínez, que le dio de primera sin pararla para que la pelota pegara en el travesaño y entrara ante la mirada resignada de Agustín Orión.
El golpe le pegó un fuerte envión anímico a los de Antonio Mohamed, que hoy no estuvo por ser expulsado ante Colón, y que con un `Patito` Rodríguez encendido mostró una cara diferente a la del primer tiempo.
Independiente, empujado por las ganas de mostrarse de sus pibes y la experiencia de Pellerano, fue infranqueable atrás y muy dinámico para atacar ante un rival al cual la exigencia física le empezó a pasar factura y daba muestras de cansancio.
Sin embargo, con la experiencia y la entrega que les hizo ganar partidos épicos, los visitantes pelearon y retomaron el control del juego ante un rival replegado para salir de contra.
Cuando el cansancio ya empezaba a afectar la lucidez y la claridad mental de los hombres de Alejandro Sabella, una patriada de Rodrigo López le permitió llegar a la victoria que necesitaba para mantener la diferencia con Vélez.
El uruguayo peleó una pelota y sacó el centro desde la derecha al corazón del área que la `Gata` Fernández, con un cabezazo bombeado y a contrapierna de Gabbarini transformó en el 2-1 que festejó de cara a la platea local y le valió la amonestación por quitarse la camiseta.
El final hizo recordar a las viejas batallas coperas entre ambos equipos en la década del 70. El héroe platense de la tarde, reconocido hincha de Racing, se tuvo que ir de la cancha escoltado por la policía y hubo que armar una manga cuando le dejó su lugar a Matías Sánchez y Enzo Pérez vio la roja por una falta innecesaria a Iván Pérez en tiempo adicionado.
Dejá tu comentario