Ferrari es uno de las escuderías más reticentes a aceptar el nuevo reglamento.
Las posturas entre los equipos de la Fórmula 1, nucleados en la FOTA, y la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) parecen acercarse a un acuerdo sobre la nueva reglamentación para 2010.
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Según publican hoy medios británicos, el presidente de la FIA, Max Mosley, contempla admitir nuevas excepciones a la polémica limitación voluntaria de presupuesto, que ofrecerá ventajas técnicas a los equipos que se atengan a ella.
En contrapartida, los equipos grandes de la parrilla estarían dispuestos al parecer a aceptar el límite de gasto que pretende introducirse a partir de 2010.
Los grupos de trabajo de la FOTA tienen previsto reunirse hoy para discutir las más recientes propuestas. Por el contrario, el encuentro anunciado para hoy con Mosley fue suspendido por innecesario.
"Siempre tengo esperanza, confianza en que habrá un acuerdo", dijo el jefe de la federación el viernes tras su reunión con los equipos en Mónaco, donde mañana se disputa el sexto Gran Premio de Fórmula 1 de la temporada.
Según el diario londinense "The Times", Mosley ampliará hasta 2013 el periodo en el que los gastos en motores no entrarán dentro del límite de 60 millones de dólares, algo que originalmente sólo iba a suceder la próxima temporada.
Los sueldos de los pilotos, los gastos en marketing y las cuotas debidas a la FIA también están fuera de las fronteras presupuestarias. De esta forma, según los expertos, las escuderías financieramente más fuertes podrán seguir contando con presupuestos de 100 millones de euros (unos 140 millones de dólares).
Al parecer, Ferrari y Toyota son los únicos equipos que siguen oponiendo gran resistencia a los planes. "La Fórmula 1 no puede transitar el camino del cambio constante y enredar así al público. Necesitamos estabilidad y debemos trabajar en cómo seguir ahorrando en los próximos dos años", dijo el presidente de Ferrari, Luca di Montezemolo.
La "scuderia" amenazó ya varias veces con abandonar la competición en 2010 a causa del nuevo reglamento. Toyota, Renault, Red Bull y Toro Rosso también aseguraron que bajo las nuevas condiciones no se inscribirían para el año próximo.
La FOTA celebró ayer dos reuniones para consensuar sus nuevos pasos, antes de sentarse durante tres horas por la tarde con Mosley.
"Vamos hacia delante, no hacia atrás", dijo el jefe de BrawnGP, Ross Brawn, tras la reunión en el Automóvil Club de Mónaco.
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