El exnúmero uno del mundo, no jugaba desde el torneo de Wimbledon, del que debió retirarse por una lesión de cadera que posteriormente lo obligó a poner un fin prematuro a su temporada este año en el circuito.
El jugador de 30 años empezó a entrenar hace unos días y, si bien fue un partido sin demasiada exigencia, se lo vio bien activo y sin muestras de dolor en su cadera, en un encuentro cuya recaudación fue destinada a la fundación de caridad del escocés.
Federer, por su parte, visitó Escocia por primera vez para devolverle el favor a Murray, que jugó un partido de exhibición en Zurich el pasado abril para recaudar fondos destinados a la fundación de caridad infantil del campeón de 19 Grand Slam.
"Ir a nuevos lugares es algo que realmente disfruto, así que estoy emocionado de haber venido por primera vez a Escocia", señaló Federer.
El encuentro estuvo plagado de buenos momentos, pero el pico de diversión llegó cuando el tenista suizo se puso un kilt (la típica pollera escocesa) y el británico utilizó una peluca.
Federer irá a Londres para disputar el Masters que cerrará la temporada del circuito masculino.
Murray, en tanto, espera volver a la competencia en el torneo de Brisbane, el próximo año.
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