ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

6 de julio 2006 - 00:00

Francia derrotó a Portugal y será el rival de Italia

ver más
Francia es el otro finalista después de derrotar a Portugal en un partido muy parejo y dramático con muchas situaciones de gol. El partido se definió con un penal en el primer tiempo de Fernando Meira a Thierry Henry que convirtió en forma magistral Zinedine Zidane, en su penúltimo partido como futbolista profesional.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Los dos tomaron precauciones defensivas tratando de ganar la pelota en la mitad de la cancha, y en esa lucha Patrick Vieira y Claude Makelele superaron a Costinha y a Maniche, por lo que Francia fue el que más tiempo la manejó.

Con Ribery por derecha y Malouda por izquierda, intentó atacar a espaldas de Miguel y de Nuno Valente, y tuvo en Henry un pivote ofensivo activo y con mucha movilidad. Todo este juego tenía como cerebro a Zinedine Zidane, quien, sin correr mucho, se bastó para distribuir juego con una precisión asombrosa, la misma con que pateó el penal tomando muy poca carrera ante un especialista como Ricardo.

Por el otro lado, Portugal mostró sus mejores armas. Por un costado, el talento de Luis Figo y, por el otro, la habilidad de Cristiano Ronaldo, que con sus «bicicletas» y enmarañadas gambetas complicó a toda la defensa francesa. Le faltó potencia en Pedro Pauleta, que fue muy bien marcado por Thuram y nunca pudo crear peligro.

Así planteadas las cosas, hubo situaciones de gol en los dos arcos con atajadas lucidas por parte de Fabien Barthez, mezcladas con torpezas inexplicables, como cuando manoteó hacia arriba un cabezazo de Deco complicando a toda la defensa, cuando la podía tomar con comodidad.

Del otro lado, Ricardo tuvo una actuación más sobria. Se lució al controlar dos buenos remates de Henry y se le escapó un cabezazo de Malouda, pero pudo desviarlo apenas con su brazo. En el penal se tiró para el lado que fue la pelota, pero no pudo rechazar el esquinado remate de Zidane.

La mayor virtud de Francia fue no retrasar sus líneas ni perder el orden después del gol de Zidane y, aunque en los minutos finales sufrió por la presión ejercida por Portugal en búsqueda del empate, terminó consiguiendo un justo triunfo que lo lleva a jugar la final contra Italia.

Va a ser un partido cargado de emoción, porque en su despedida Zinedine Zidane va a querer escribir una historia imborrable, dándole a Francia la segunda Copa del Mundo. Allá por 1998, ante Brasil, fue fundamental y marcó dos goles, y el domingo, ocho años después, querrá repetir esta experiencia ante Italia.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias