Esta Copa Argentina sirve para que los equipos grandes le den rodaje a suplentes y juveniles, y los llamados chicos cumplan el sueño de la cenicienta jugando contra las estrellas y mostrándose por televisión. Todo bien hasta ahí, salvo que alguno se rebele y saque los pies del plato. El que patea el tablero, no se conforma con ser el partenaire, el sparring del campeón y decide jugársela entera, golpe por golpe, para dar el batacazo.
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River tuvo en los primeros 15 minutos dos remates de Mora en los palos y una que otra aproximación al arco de Estudiantes.
Hasta que Pablito Ruiz empezó a agarrar la pelota y "Oh Mamá". Arrancaba por la izquierda y no lo podía parar ni Solari ni López Espíndola, ni nadie.
-Pero ¿será posible que dejemos agrandar a estos pibes? Nos están pintando la cara. Atrás estamos peor parados que los bosteros.
Hasta que a los 35 minutos un lateral mal hecho por Bottinelli, -no le salieron ni los laterales- y Ruiz la clavó con un remate no muy esquinado pero fortísimo.
-¡Sigamos boludeando que nos van a ganar! No podemos subestimar a estos pibes. Me parece que en algunos hay exceso de confianza.
Y River de ahí en más desapareció de la cancha. Maurito Díaz pedía la pelota cada 20 minutos para sacarse una foto.
-¡Dale Maurito por favor! Mové las piernitas querido que sos el 10 de River no de Deportivo Espanto.
A los 39 un remate en el palo casi se transforma en el segundo gol de Estudiantes que, a esa altura del partido, era dominador absoluto.
Y en el segundo tiempo se confirmó la tendencia. River no tenía la más mínima idea ni en la cabeza ni en los pies. Los pibes entrando en la desesperación acrecentaban el malhumor general de un público que mostraba su disconformidad.
-¡Y la gente se enoja! River viene a Catamarca una vez cada 20 años y está perdiendo contra un equipo de la B metropolitana. Y lo peor es que está perdiendo merecidamente.
A los 24 Ramón salió despedido del banco y encaró al público que cantaba contra los jugadores.
-Hace bien Ramón en bancar a los jugadores, pero no podemos ir perdiendo con estos tipos, con todo respeto lo digo.
A los 26 River tuvo la única clara del segundo tiempo con un cabezazo de Luna en el área chica que se fue apenas desviado.
-Ayyyy chinito ¡lo que te morfaste! ¡Hoy me parece que estamos engualichados!
Al final Estudiantes se quedó un poco sin resto físico, pero aún así no pasó mayores sobresaltos.
-Hoy River no agarra una ni que le regalen todo el campo de juego y el control de la pelota.
Mora se cayó más veces al piso que un jugador de rugby, Luna peleó contra todos, Solari no le ganó a nadie, y River se fue cayendo en la desesperación y muriendo en la incapacidad.
Quedamos afuera de la Copa, un papelón inexplicable. Si al River titular no le sobra nada, al alternativo le faltó mucho.
Esperemos que no influya en el rendimiento del resto para el torneo apertura que estamos peleando. Pero igualmente no puede volver a suceder, no hay excusas. River está tres a cuatro goles arriba de Estudiantes de Caseros y debe demostrarlo y confirmarlo en la cancha.
El prestigio no se regala ni se rifa. Aunque hayamos estado en la B Nacional no podemos perder con un equipo de la B metropolitana. Imperdonable, como para empezar a entender que "esto es River muchachos".
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