Internacional dio el primer paso hacia la final de la Copa Libertadores tras vencer este miércoles 2-1 a Tigres, que con ese gol de visitante va a casa más tranquilo para definir la semifinal.
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Ante casi 45.000 hinchas en el estadio Beira Rio de Porto Alegre, Andrés D'Alessandro abrió el marcador a los cinco minutos de partido y Valdivia puso el 2-0 cuatro minutos después. Hugo Ayala descontó a los 23 y fue expulsado en el segundo tiempo por acumulación de tarjetas.
Pero los brasileños no pudieron ampliar el marcador y ese gol del descuento podría salvar al club mexicano en la definición del finalista la semana próxima en el Universitario de Monterrey.
La final se jugará contra al ganador de la otra semifinal entre River y Guaraní. El "Millonario" se impuso el martes en el partido de ida en Buenos Aires por 2-0.
Temprano llegaron los dos primeros goles e Inter pensó que el partido estaba definido, pero Tigres, también sacó las garras en el ataque y le inyectó una dosis de emoción a este juego que por un momento parecía cantado y sería un paseo para los de casa.
La verdad es que poco tiempo tuvo el equipo del carioca nacionalizado mexicano Ricardo Ferreti para acomodarse en campo cuando D'Alessandro abrió el marcador para el local: Arévalo Ríos intentó devolverle la pelota a Juninho, Nilmar consiguió tocarla y desviarla para el capitán, que con toda su calma se acomodó, miró al arquero ex-Newell's Nahuel Guzmán a los ojos y mandó un zurdazo al fondo de la red.
El grito de celebración retumbó en todo Porto Alegre y el "Cabezón" celebró corriendo hasta la tribuna. Abría el camino para la clasificación a la final, que no disputa desde 2010 cuando consiguió su segundo título. El primero fue en 2006.
Con el 1-0 la presión aumentó, Tigres se cerró y trató de evitar el segundo, pero no pudo frenar a Valdivia, que anotó el segundo con algo de suerte, ya que la pelota se desvió en un defensor rival y se metió por sobre la cabeza de Guzmán, que no tuvo tiempo de reaccionar.
La ventaja se ampliaba, pero habían pasado apenas 11 minutos de partido, y Tigres aún no había despertado.
La primera señal de peligro vino a los 12 con un centro de Guido Pizarro desde la izquierda que Jurgen Damm, adelantado, cabeceó. Y diez minutos después llegó el gol con un centro del brasileño Rafael Sobis que Ayala cabeceó sólo, poniendo el 2-1.
Luego del descuento, el partido se equilibró con ambos partidos dando un bonito espectáculo. Aránguiz fue el primero en tratar de ampliar la ventaja, pero en el área fue neutralizado por cuatro defensores mexicanos. Luego le tocó a D'Alessandro y a Lisandro López.
Después una arrancada de Sobis desde la línea del medio que lo llevó por la derecha hasta la entrada del área, desde donde se arriesgó y remató, saliendo desviada la oportunidad de igualar el marcador..
Ferreti quería la misma actitud en el segundo tiempo, pero todo se vino abajo con la expulsión de Ayala 12 minutos después. Cambio de planes, el defensor Antonio Briseño entró por Damm y se cerró atrás. La orden ahora era resistir y defender con las uñas ese valioso gol anotado de visitante.
Y con uno más, el Inter no fue esa aplanadora de los primeros minutos y el juego perdió emoción. El final llegó sin cambios en el marcador, dejándole un sabor agridulce a ambos equipos, que definirán el próximo miércoles el pase a la gran final en México.
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