Los directivos fueron arrestados en el lujoso hotel Baur au Lac de Zúrich.
Las autoridades suizas arrestaron a once altos dirigentes de la FIFA para extraditarlos a Estados Unidos, donde enfrentarán cargos de corrupción, fraude, chantaje y lavado de dinero.
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Según el diario "The New York Times", las autoridades se presentaron en el lujoso hotel Baur au Lac de Zurich para detener sin previo aviso a varios dirigentes, reunidos en la ciudad suiza, sede el viernes de la elección a presidente del ente rector del fútbol mundial.
Según las autoridades suizas, a los once detenidos se los acusa de haber recibido sobornos de más de 100 millones de dólares desde los años 90.
Entre los acusados citados están Jack Warner, exvicepresidente de la FIFA y expresidente de Concacaf (Confederación de Fútbol de Norte-, Centroamérica y Caribe); Jeffrey Webb, de Islas Caimán, vicepresidente de FIFA y presidente de la Concacaf; el uruguayo Eugenio Figueredo, también vicepresidente de FIFA y expresidente de la Conmebol, Eduardo Li presidente de la Federación de Fútbol de Costa Rica, Julio Rocha, presidente de la Federación de Fútbol de Nicaragua, Costas Takkas, secretario general de la Federación de Islas Cayman, Rafael Esquivel, titular de la federación venezolana, y José Maria Martin, presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol.
La FIFA reaccionó anunciando la suspensión de toda actividad futbolística de los nueve dirigentes implicados en el informe, además del estadounidense Chuck Blazer, exmiembro del organismo y el "topo" que ayudó a develar el caso, y Daryll Warner, hijo del exvicepresidente del organismo Jack Warner. Estos dos últimos son los arrepentidos sobre cuyas revelaciones se montó el caso.
Un vocero del Ministerio de Justicia dijo que el dinero llegó de empresas de marketing y de televisión, que a cambio habrían logrado derechos de patrocinio y transmisión de torneos de fútbol en Estados Unidos y Latinoamérica.
Los implicados podrían ser condenados a penas de hasta 20 años de prisión por cargos, entre otros, de fraude, lavado de dinero y obstrucción a la justicia.
Las autoridades se presentaron a primera hora de la mañana en el lujoso hotel Baur au Lac de Zurich para detener sin previo aviso a varios dirigentes, reunidos en la ciudad suiza, sede este viernes de la elección a presidente del ente rector del fútbol mundial.
El suizo Joseph Blatter, que no está entre los acusados según The New York Times, busca en un quinto mandato con el jordano Ali Bin Al-Hussein como único rival.
Pero la magnitud del escándalo es tal que la Unión Europea de Fútbol Asociado (UEFA), donde Blatter encuentra mayor oposición, exigió que las elecciones sean postergadas.
Sin embargo, el ente rector del fútbol mundial aseguró que la votación programada para el viernes en el Congreso del organismo en Zurich sigue en pie.
Las autoridades prohibieron el acceso al lujoso hotel a los periodistas, que se congregaron a primera hora de la mañana suiza a la espera de noticias.
Los arrestos se realizaron a petición del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Los acusados son catorce y como no todos ellos se encuentran en Zurich ya fue enviada la solicitud de extradición a los países pertinentes.
El caso es el más significativo hasta ahora para la fiscal general (ministra de Justicia) de Estados Unidos, Loretta Lynch, que asumió el cargo el mes pasado tras supervisar la investigación desde su cargo previo en Nueva York.
El Departamento de Justicia tiene autoridad para presentar casos contra personas extranjeras siempre que haya una conexión mínima con EEUU. Los acusa a los involucrados de "crimen organizado" y de montar un esquema por el que se pagaron "más de 150 millones de dólares en sobornos para obtener lucrativos derechos mediáticos y de marketing en torneos de fútbol internacional".
La investigación alega una "extendida corrupción en la FIFA las dos últimas décadas que comprende las postulaciones para organizar Mundiales así como acuerdos de marketing y de televisión", cita el diario a un agente de justicia.
"Estamos impactados por el tiempo que duró y por cómo afectó a casi todo lo que hacía la FIFA", cita "The New York Times" al agente judicial. "Parecía permear todo elemento de la federación y era simplemente su manera de hacer negocios. Parece que la corrupción estaba institucionalizada", agregó.
La FIFA lleva años enfrentándose a acusaciones de corrupción, sobre todo tras la concesión de los Mundiales de 2018 y 2022 a Rusia y Qatar, respectivamente, en diciembre de 2010.
En Estados Unidos se investiga desde hace años a exfuncionarios de FIFA como Jack Warner y Chuck Blazer, expresidente de la Federación de ese país, por diversos casos de corrupción.
También se investiga la sorprendente decisión de la federación de Estados Unidos de apoyar a Qatar como sede del Mundial de 2022.
Las investigaciones internas de la FIFA se cerraron en diciembre del año pasado sin resultados.
El investigador, el estadounidense Michael García, decidió entonces dejar su cargo en la comisión de ética al no estar de acuerdo con que no se publicara su informe final. Blatter, de 79 años, rechazó hace poco que no quiera viajar a Estados Unidos por las investigaciones iniciadas allí.
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