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Estudiantes planteó el partido con dos líneas de cuatro, tratando de defenderse y contraatacar,pero fue superado totalmente por la presión de Boca en la mitad de la cancha y no creó una sola situación de gol en los 90 minutos.
Sin embargo, y a pesar de tanta superioridad, Boca sólo pudo vulnerar a Estudiantes con un tiro libre de Donnet y aprovechando un grave error del arquero Docabo. Extrañamente, ninguna de las jugadas hilvanadas que generó terminó en gol y por eso se tuvo que conformar con este corto 2 a 0, que no refleja la diferencia que hubo entre uno y otro.
Sebastián Battaglia fue el «dueño de la pelota» en la zona media y el encargado de distribuirla. Calvo por la derecha y Clemente Rodríguez por la izquierda subieron permanentemente para abrir la cancha por los costados y el brasileño Iarley y Tevez se movieron por todo el frente de ataque, confundiendo a una defensa que cometió muchos errores.
Hubo jugadas para todos los gustos futbolísticos, todas protagonizadas por Boca, porque Estudiantes nunca encontró la pelota y cuando la tuvo en su poder la perdió enseguida, por la presión de Boca o porque los defensores tiraban largos pelotazos sin destino, tratando más de sacársela de encima que de iniciar un contraataque.
Lo único que creó cierta expectativa fue que Boca no conseguía ponerse en ventaja hasta que Matías Donnet ejecutó con mucha categoría un tiro libre y la clavó en el ángulo izquierdo del arco de Docabo que, tapado por Trotta, nada pudo hacer.
El segundo gol fue un «blooper» digno de los viejos programas que hacía Marcelo Tinelli. Trotta se la entregó a Docabo que, apurado por Tevez y no pudiendo tocar la pelota con sus manos, quiso gambetear al delantero, quien desde el suelo le quitó la pelota y después definió con su calidad acostumbrada, eludiendo al arquero y abriéndose para encontrar el ángulo apropiado para mandarla a la red.
Esos fueron los dos únicos goles del partido. Aunque merecieron serlo un tiro libre de 35 metros del colombiano Perea que quedó en el techo del arco, o una apilada por izquierda de Cángele con remate en el palo o las dos o tres que tuvo Carlos Tevez (otra vez la figura de la cancha) ante un azorado Docabo, quien tapó no menos de cinco situaciones claras de gol, reivindicándose del error del segundo tanto.
Boca ganó y sigue firme su camino para ganar el torneo Apertura. Tiene a Tevez y a Battaglia en su mejor momento, pero atrás un equipo que los respalda y un técnico inteligente que sabe sacarles partido a las virtudes de sus jugadores.
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