Luego de la victoria de Boca 3-1 ante Deportivo Recoleta, el Xeneize se despidió del Estadio Tomás Adolfo Ducó, el escenario en el que hizo de local mientras en la Bombonera se llevaban a cabo trabajos de reacondicionamiento del césped luego del partido de ida contra O’Higgins. En la cancha de Huracán, los dirigidos por Rodolfo Arruabarrena terminaron invictos con dos triunfos y un empate. Con esos resultados estiraron una racha positiva: 38 partidos sin perder como local fuera de su casa.
Boca jugó 176 partidos como local en un estadio que no era suyo en toda su historia. En ocasiones anteriores mudo su localía por reformas en los palcos, suspensiones de la cancha por medidas disciplinarias, la última vez fue en la primera fecha de la Copa de la Liga 2024 por refacciones en el césped.
Boca le ganó a Estudiantes de La Plata luego de una asistencia de Lautaro Blanco y la definición de Santiago Ascacibar.
@ligaprofesionalafa
En el Torneo Metropolitano de 1984, el Xeneize perdió 3-0 ante Vélez en cancha de Gimnasia y Esgrima La Plata. Aquella fue la última derrota jugando de local en otro estadio. Luego de ese partido no volvió a perder en esa condición. Una racha que continúa 42 años después. En total acumuló 25 triunfos y 13 empates desde ese encuentro.
Los estadios por los que Boca jugó de local fuera de la Bombonera
En toda su historia Boca fue local en 20 estadios que no eran el suyo y acumuló un total de 97 partidos ganados, 42 empatados y 34 perdidos. En Ferro Carril Oeste fue donde más veces ejerció su localía en 35 ocasiones con 22 victorias, 9 empates y 4 derrotas.
La tecnología térmica que utilizó Boca para recuperar el campo de juego de la Bombonera.
En la larga lista de canchas también se encuentran también el José Amalfitani, el Nuevo Gasómetro, el Adolfo Ducó, el Cilindro de Avellaneda, el León Kolbowski de Atlanta, el estadio de Sportivo Barracas, el estadio Padre Martearena de Salta, de Estudiantes de Buenos Aires y el Libertadores de América, entre otros.
Aunque el más llamativo entre esos nombres es el Monumental de River Plate. En la cancha de su clásico rival hizo de local en dos ocasiones, le ganó a Vélez 3-2 en el Nacional de 1985 con Alfredo Di Stéfano como entrenador, e igualó sin goles con Racing en la Copa Libertadores de 1989.