Hay carreras que parecen seguir un camino bastante claro y otras que cambian de rumbo una y otra vez. La de Jonathan Silva pertenece al segundo grupo. Surgido de Estudiantes, el defensor tuvo momentos de mucha exposición en Boca y desarrolló buena parte de su fútbol lejos de la Argentina.
Del escándalo a las piñas en Boca, jugar con Messi en la Selección y brillar en Asia
El jugador surgido en el Pincha y campeón con el Xeneize hoy está lejos de la grandes ligas, pese a su pasado de Selección.
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Fue parte de un Boca que ganó varios títulos con Guillermo Barros Schelotto al mando.
Con el paso de los años, su nombre fue quedando asociado a episodios y etapas muy distintas entre sí. Algunas ocurrieron cuando todavía era una de las promesas del puesto y otras aparecieron bastante después, cuando su carrera ya había tomado caminos poco habituales para lo que se esperaba en sus comienzos.
El día que Jonathan Silva e Insaurralde se agarraron a trompadas en Casa Amarilla
Silva llegó a Boca a préstamo desde Sporting de Portugal a comienzos de 2016. Encontró continuidad como lateral izquierdo y formó parte del plantel que terminaría consagrándose campeón del torneo 2016/17, pero uno de los episodios que más quedó asociado a su paso por el club ocurrió lejos de un partido oficial.
Durante una práctica en Casa Amarilla, en febrero de 2017, comenzó a discutir con Juan Manuel Insaurralde por una cuestión defensiva. Los dos estaban en el mismo equipo y el cruce nació por la posición que debía ocupar Silva: el central le pedía que permaneciera más cerca suyo, mientras el lateral entendía que debía adelantarse para presionar. La discusión subió rápidamente de tono.
Las palabras dieron paso a los golpes delante de compañeros, cuerpo técnico y cámaras. Varios futbolistas tuvieron que meterse para separarlos y Guillermo Barros Schelotto decidió echar a ambos del entrenamiento en el acto. La escena se viralizó y convirtió una práctica cotidiana en uno de los escándalos más recordados de aquel plantel.
Horas más tarde, los dos aparecieron juntos ante la prensa para pedir disculpas. Insaurralde habló de “cinco segundos de calentura”, mientras Silva sostuvo que el problema había quedado atrás y buscó despejar cualquier versión sobre una pelea interna dentro del vestuario.
El episodio no impidió que continuaran compartiendo plantel ni que Boca terminara festejando el campeonato. Para el lateral izquierdo, aquella etapa también dejó 36 partidos oficiales y dos goles antes de regresar al Sporting tras finalizar su préstamo a mediados de 2017.
La llamada del Tata Martino y el sueño cumplido de compartir cancha con Lionel Messi
Antes de llegar a Boca, Silva había dado un salto enorme en muy poco tiempo. Se había afirmado en Estudiantes y en 2014 fue vendido al Sporting de Portugal, donde firmó por cinco temporadas. Tenía apenas 20 años y su llegada al fútbol europeo no tardó en abrirle otra puerta todavía más grande.
Gerardo Martino decidió convocarlo a la Selección Argentina para los amistosos frente a Croacia y Portugal de noviembre de ese año. Era una oportunidad inesperada para un lateral que recién comenzaba su experiencia fuera del país y se encontraba con un plantel repleto de figuras que venía de disputar la final del Mundial de Brasil.
Silva ingresó desde el banco en ambos encuentros, los únicos dos partidos que disputó con la Selección mayor. En aquella gira compartió cancha y vestuario con Lionel Messi, Ángel Di María, Sergio Agüero y Carlos Tévez, entre otras figuras de aquel equipo.
Europa, España y el salto a destinos exóticos: el recorrido de Silva tras dejar la Argentina
El regreso al Sporting después de Boca fue breve. En enero de 2018, Roma lo incorporó a préstamo hasta el final de la temporada con una opción de compra. La aventura italiana apenas le permitió disputar dos encuentros de Serie A y el defensor volvió a cambiar de club pocos meses después.
España terminó convirtiéndose en la etapa más extensa de su carrera europea. Primero llegó cedido al Leganés, donde logró continuidad y posteriormente fue comprado por el club. Permaneció allí hasta 2021 y luego pasó al Getafe, que también lo prestó al Granada y al Albacete en las temporadas siguientes. Con el conjunto granadino integró el plantel que consiguió el ascenso a Primera División en 2023.
Su recorrido por el continente tomó otro rumbo en 2024, cuando se marchó al Pafos de Chipre. Fue una escala de una temporada antes de aceptar una propuesta mucho más alejada de los lugares por los que había pasado hasta entonces: en julio de 2025 se incorporó como jugador libre al Johor Darul Ta'zim de Malasia.
Allí se encontró con el equipo que domina el fútbol malasio. Durante la temporada 2025/26, Johor Darul Ta'zim conquistó la Superliga, la Copa FA, la Copa de Malasia y la Charity Cup, además de competir en la AFC Champions League Elite frente a los principales clubes del continente.




