Coloccini, Heinze y Abbondanzieri festejan el triunfo de la Selección argentina ante Perú. Mañana juega con Colombia.
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Los jugadores, antes de hablar con la prensa, realizaron un homenaje a los fallecidos en el atentado de la AMIA, del que se cumplieron ayer 10 años. Encabezados por su capitán, Roberto Ayala, los jugadores formaron en fila y respetuosamente hicieron un minuto de silencio en el segundo piso del Gran Hotel Chiclayo.
El director técnico Marcelo Bielsa realizará esta tarde un entrenamiento en Lima donde delineará el equipo, que no podrá contar con Roberto Ayala, expulsado el sábado ante Perú, pero en contrapartida tendrá la reaparición de Javier Mascherano, quien ya cumplió su suspensión por haber acumulado dos tarjetas amarillas. Se cree que Coloccini irá en lugar del capitán Ayala, dejando su lugar en la mitad de la cancha para Mascherano. El que se sigue recuperando es Javier Saviola, aunque es difícil que juegue ante Colombia: «Todavía siento molestias y estoy intentando recuperarme lo más pronto posible, porque estos torneos no dan espacio y te exigen jugar cada tres o cuatro días», dijo el delantero del Barcelona.
Otra variante con relación al partido de mañana ante Colombia podría ser la de Carlos Tévez jugando desde el inicio en reemplazo de Andrés D'Alessandro que tiene molestias musculares. El propio jugador del Wolfsburgo admitió que tal vez no se recupere de su fatiga muscular y que por lo tanto tendría que dejar su lugar a algún otro jugador que esté en mejores condiciones físicas.Tevez, a su vez, señaló que si le toca jugareso no constituiría una revancha por la derrota de Boca a manos del equipo colombiano Once Caldas en la Libertadores.
Ayala, que cumplió 90 partidos con el seleccionado, se quejó de su expulsión: «Se equivocó el árbitro Amarilla, hasta el asistente opina igual que yo. Fue una decisión desacertada».
En Colombia toman este partido como una revancha por el «desaire» de Argentina de no ir a la Copa América 2001, que se realizó en Colombia. El diario bogotano «El Tiempo» publicó en su edición de ayer: «Es el partido esperado y que no se pudo dar en la Copa pasada realizada en Colombia. Es la oportunidad de sacarnos un clavo grande como el Obelisco de Buenos Aires: el saboteo que hicieron a la Copa anterior cuando no quisieron venir».
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