Murray y Djokovic reeditarán la final del último US Open.
Novak Djokovic y Andy Murray se calificaron este sábado para la final del Masters 1000 de Shanghái (China), lo que supondrá para el serbio la posibilidad de vengarse del escocés por la derrota sufrida en la final del US Open, en septiembre pasado.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Este partido entre dos rivales que se conocen a la perfección porque se enfrentan desde que ambos eran adolescentes se anuncia particularmente indeciso.
Djokovic se muestra intratable desde el inicio del mes de octubre, con siete partidos ganados sin conceder un solo set.
Murray ha alcanzado su tercera final consecutiva en Shanghái, torneo en el que ganó en las dos ediciones precedentes y en el que nunca ha perdido un partido.
Será la segunda final para Murray y la sexta para Djokovic en lo que va de año en un Masters 1000, los torneos de la ATP de mayor importancia y los que conceden más puntos tras los cuatro Grand Slams.
El serbio ya ganó en Toronto y en Miami, donde superó precisamente a Murray.
El escocés se deshizo del número uno mundial Roger Federer, tal como ya había hecho en la final olímpica, por un doble 6-4. El suizo dio más facilidades de las previstas, al cometer 33 errores no forzados durante el partido y tres dobles faltas en un mismo juego, lo que le costó el primer set.
"Esta noche no sirvió bien por lo que pude ser muy agresivo con su segundo servicio", explicó tras el partido Murray.
"Fui por él de la misma manera que lo hecho en las últimas veces en las que nos hemos enfrentado", añadió.
Federer puede pagar cara esta derrota. En caso de victoria el domingo de Djokovic, el serbio sumará 640 puntos más que el suizo en la clasificación ATP y prácticamente borrará la diferencia que separa a ambos en el ranking mundial (11.805 puntos del suizo por 10.970 del serbio), con lo que quedará abierta la plaza de número uno del tenis hasta el final de la temporada.
El tenista suizo, que se planteó no acudir a China por cansancio, ha vivido una semana complicada en Shanghái, donde recibió amenazas de muerte por parte de un bloguero. El pasado jueves superó con mucha dificultad a su compatriota Stanislas Wawrinka.
"Jugué bien. No jugué genial. Pero vine aquí y alcancé las 300 semanas (como número uno). Supongo que debería ser feliz con ello", se consoló Federer.
Por su parte, Djokovic derrotó al checo Tomas Berdych sin evidentes dificultades por 6-3 y 6-4, gracias a un gran primer servicio, y buscará su victoria número 13 en un Masters 1000 en toda su carrera.
"Jugué tácticamente bien. Metí muchas devoluciones en la cancha, poniendo mucha presión sobre su servicio. Por otro lado, serví bien cada vez que lo necesité", explicó el serbio.
Con su primera final en Shanghái, Djokovic puede jactarse de haber alcanzado la final de los cuatro torneos del Grand Slam y de los nueve torneos de esta serie, algo realmente destacable.
Frente a él, un Murray con confianza después de que lo derrotara en Nueva York, logrando así su primer título en un grande.
Dejá tu comentario