El tenista español Rafael Nadal logró la mejor motivación antes de defender su título en Roland Garros al vencer con contundencia por 7-5 y 6-3 al serbio Novak Djokovic en la final del Masters 1000 de Roma, que se disputó el lunes tras haber sido postergada por la lluvia.
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Luego de quedar rápidamente eliminado en el polémico polvo de ladrillo azul de Madrid a principios de este mes, Nadal mostró su mejor y más agresiva versión para adueñarse del título en la capital italiana por sexta vez.
Al hacerlo también recuperó el número dos del mundo que le había arrebatado el suizo Roger Federer la semana pasada.
La final del lunes, el duelo número 32 entre Nadal y Djokovic, fue aplazado el domingo por lluvia, pero ambos saltaron a la cancha cuando el lunes regresó el sol al Foro Itálico.
Nadal pasó inmediatamente al ataque y consiguió dos puntos para quiebre en el primer servicio de Djokovic, aunque el número uno del mundo logró evitarlos.
El español fue el primero en romper el saque de su rival en el quinto juego, aunque inmediatamente cedió su propio saque tras un error con el drive.
Djokovic brevemente aumentó las revoluciones de su juego y comenzó a dominar los intercambios, pero sufrió un nuevo quiebre con el marcador 5-5 y Nadal sacó para ganar el set, que duró 76 minutos.
El español de 25 años sumó cinco juegos consecutivos a su favor al ponerse 2-0 en el segundo set y, a pesar de que Djokovic trató de resistir y amenazó con devolverle el quiebre en el cuarto juego, falló un smash que parecía fácil y permitió que Nadal mantuviera el control.
Finalmente, una increíble doble falta de Djokovic cuando Nadal tenía punto para partido le ayudaron al mallorquín a ganar y mejorar su historial ante el serbio a 18-14.
Fue además la segunda victoria consecutiva de Nadal sobre Djokovic tras perder la temporada pasada siete finales seguidas contra el número uno del mundo.