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6 de septiembre 2015 - 23:55

River ganó en Mataderos y mantiene la ilusión

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Alario, la figura de la tarde, se llevó la pelota por sus tres goles.
Con una tarde inspiradísima de su delantero Lucas Alario, River volvió a ganar después de tres partidos con una goleada contundente como visitante frente a Nueva Chicago por 4-1, y llega entonado al Superclásico de la próxima fecha.

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El exdelantero de Colón se llevó la pelota del juego gracias a sus tres goles, dos en el primer tiempo y el restante en el segundo, en una demostración de su jerarquía para definir.

Nueva Chicago -que terminó con un hombre menos por la expulsión de su capitán Damián Lemos en el cierre- luchó y buscó de todas formas el empate luego de haber conseguido el primer descuento por un tanto en contra de Jonatan Maidana, pero el reaparecido Sebastián Driussi liquidó la historia a quince minutos del final.

River, que venía de tres partidos sin ganar y llegó a 41 puntos con un pendiente frente a Defensa y Justicia, recuperó la sonrisa a pura contundencia en Mataderos y llega envalentonado al choque frente a Boca, el próximo domingo en Núñez.

Una esperanza que duró un tiempo.

Nueva Chicago fue un vendaval en los primeros quince minutos, donde apretó e incomodó a River, que no hacía pie.

Abel Masuero tuvo la primera jugada de peligro cuando después de una serie de rebotes en el área, la pelota le quedó perfecta para definir mano a mano ante Marcelo Barovero, pero dio en el travesaño y picó fuera de la línea del arco, generando la primera situación de riesgo del equipo local.

Pero de a poco el empuje fue mermando en el "Torito" y la categoría de los jugadores de River empezó a sacar diferencia, principalmente en el manejo de Leonardo Ponzio y Luis González, que respondió con un bombazo de media distancia que reventó el palo.

Y a los 21 minutos, cuando el ritmo del partido había bajado, Javier Saviola conectó vía aérea con Alario, que en dos tiempos metió control de pecho y sombrero ante dos rivales, para someter a Nicolás Tauber y poner el 1-0.

La diferencia tranquilizó al "Millonario" y desesperó a Nueva Chicago, que quería un rápido empate, pero se topó otra vez con el travesaño tras un cabezazo de Alejandro Gagliardi, a la salida de un córner.

River, que tuvo a Guido Rodríguez improvisado en la zaga central, sufrió casi todo el partido en el juego aéreo, pero Nueva Chicago lo aprovechó muy poco, porque siempre definió mal ante los errores del conjunto de Núñez.

Y, en ese contexto, a los 31 minutos, iba a aparecer otra vez Alario, para mandar al fondo del arco una bola suelta en el área, después de un grave error de interpretación de Mariano Puch, que no tiró la pelota al córner en el inicio de la jugada.

Parecía que era el puntazo final para las aspiraciones de Nueva Chicago, pero antes de irse al descanso, el "Torito" reaccionó con un poco de suerte -esa que le faltó en algún otro tramo del encuentro-.

Mauricio Carrasco desvío con la cabeza un córner en el primer palo y Maidana, en su afán por despejar, superó a Barovero para recortar diferencias.

La jerarquía de sus delanteros.

El ingreso de Emanuel Mammana por Leonardo Ponzio, amonestado y cuidado para el Superclásico de la próxima semana, en el arranque del segundo tiempo era la prueba de que Marcelo Gallardo veía mal en la defensa a su equipo.

Guido Rodríguez pasó a su posición natural y en esos primeros minutos River dominó a Nueva Chicago y pudo haberlo liquidado con un cabezazo de Maidana, que sacó Tauber, y un desborde de Alario por izquierda, que Saviola desvió por arriba del travesaño dentro del área chica.

A partir de los quince minutos Nueva Chicago mejoró y tuvo su momento para empatar, porque arrinconó a River contra el arco de Barovero y manejó la pelota.

Primero Gagliardi -a la salida de un tiro libre- y después Carrasco, tras una buena jugada individual, lo tuvieron pero no acertaron al arco.

Y a los 20 minutos, después del sofocón, River lo liquidó en un certero contragolpe, donde Saviola condujo, abrió para Alario que enganchó hacia adentro y la clavó al segundo palo como indica el manual del delantero para el 3-1.

Ese tanto pareció derrumbar las esperanzas de los hinchas que llenaron el estadio República de Mataderos, más allá que siguió buscando hasta el final del encuentro.

Pero los cambios le sentaron mejor al "Millonario", que consiguió el cuarto gol tras una diagonal de Driussi, que recibió el pase al espacio de Gonzalo Martínez y definió con solvencia ante Tauber.

La esperanza de Nueva Chicago se disolvió definitivamente y ahora el "Torito" deberá meter la cabeza en las últimas seis finales que le quedan para salvarse del descenso.

River, por su parte, quiere encarrilar la temporada antes de tener que definir el título del torneo de Primera División, iniciar la Copa Sudamericana y cerrar con el Mundial de Clubes.

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