Abrazo. Festeja todo Lanús el gol de Santiago Salcedo que lo clasifica a la próxima ronda.
Lanús se aprovechó de un River Plate hundido y sin signos vitales, lo eliminó de la Copa Sudamericana con una victoria por 1-0 y se clasificó a los octavos de final para enfrentarse a la Liga Deportiva y Universitaria de Quito.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El tanto del delantero paraguayo Santiago Salcedo en el minuto 54 le dio el pase a la próxima fase al conjunto de Luis Zubeldía, que se había impuesto en el choque de ida por 1-2, y ratificó la crisis de un River vacío de fútbol y rebeldía. Tanto River como Boca Juniors, superado por Vélez Sarsfield, se quedaron en 24 horas fuera de la competición, reflejo de las crisis que atraviesan y de una actualidad futbolística argentina en la que los históricamente poderosos continúan en caída libre.
El traspié del primer encuentro de la eliminatoria dejó a River pendiente de una hazaña, principalmente por su fragilidad defensiva, la escasa consistencia de sus delanteros y la dependencia de los delanteros de algún destello individual de Ariel Ortega o de Diego Buonanotte demostradas desde que comenzó el semestre.
Una versión actual del River parecida a la del equipo que terminó en el último puesto en el Apertura de 2008 redujo al mínimo su crédito, pese a que su rival atraviesa una etapa de flaquezas futbolísticas poco habitual en los últimos tiempos. Si ambos conjuntos mostraron en la primera parte carencias pronunciadas en su juego y el campo lleno de agua por la lluvia conspiraron contra cualquier posibilidad de que su rendimientos mejoraran.
De esa manera, con resbalones constantes y errores en la circulación de la pelota, tres jugadas de ataque de Lanús y una falta que el portero granate Caranta cometió en su área contra el riverplatense Ortega y que el árbitro Federico Beligoy pasó por alto, fue todo lo que hubo para rescatar en los primeros 45 minutos.
La medianía de los locales en su juego podría justificarse por su ventaja en el marcador, pero la del equipo de Néstor Gorosito era el reflejo de la impotencia. En ese contexto, el paraguayo Santiago Salcedo, que fue jugador de River Plate y duró pocos meses en el club porque se le había mojado la pólvora, recogió un remate del lateral Maximiliano Velázquez que no pudo controlar la defensa visitante y puso en ventaja con un violento remate a Lanús a los 54 minutos.
Más que una hazaña, River pasó a necesitar de una catástrofe de su rival para mantenerse a flote. Le hacían falta dos goles para ir a los penaltis y tres para pasar a los octavos de manera directa, lo cual pintaba como una verdadera utopía.
Lanús se retrasó un poco en el campo para afrontar lo que quedaba con cierta tranquilidad, optó por el contraataque y el partido se diluyó entre intentos espasmódicos e infructuosos de River, que se quedó con diez jugadores a los 83 por la expulsión del defensa Galmarini, y los esfuerzos mínimos de Lanús para que nada cambiara.
Dejá tu comentario