La Subsecretaria de Seguridad autorizó la entrega de 1.500 localidades adicionales para River El Subsecretario de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos, Javier Castrilli, accedió hoy a entregarle 1.500 localidades adicionales a River para el partido con Boca Juniors del domingo próximo, tal cual había sido solicitado oportunamente por la dirigencia "millonaria".
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La decisión adoptada por el funcionario tiene carácter "excepcional" y tiene como objetivo "descomprimir la situación".
"Es una medida extraordinaria, una medida excepcional, única, que no se repetirá en el futuro", dijo Castrilli ante una consulta periodística específica.
De esta manera, el número de entradas que recibió River por parte de Boca para este Superclásico es de 4.500, 1.500 más a las 3.000 originales que fueron distribuidas a mediados de semana.
Para satisfacer el pedido "millonario", la dirigencia de Boca deberá retirar las butacas instaladas en la tercera bandeja de la tribuna visitante.
La entidad de la Ribera quedó bajo el amparo de la antigua legislación, la misma que permite al público presenciar espectáculos futbolísticos de pie, algo que está prohibido por el decreto 1466/97.
"De todas maneras van a continuar las conversaciones porque se sabe que Boca presentó un recurso de amparo que tiene como objetivo cuestionar ese decreto, aunque eso está en manos de la justicia", sostuvo el ex árbitro al referirse a la ofensiva judicial xeneize de las últimas horas.
La solución al reclamo formulado por River comenzó en horas de la mañana cuando se conoció que el Subsecretario de Seguridad convocó a los presidentes de Boca, Maurico Macri, y de River, José María Aguilar, para encontrar un principio de solución al problema.
Castrilli sostuvo que la cuestión de la capacidad de la Bombonera "está politizada" y criticó a la entidad de la Ribera por haber restado una bandeja a los equipos visitantes.
En tanto, desde Boca, se criticó a su cartera por haber dispuesto la progresiva reducción de la capacidad del estadio, lo que unido al crecimiento de la masa societaria, limitó severamente la concurrencia.
Para colmo de males, las 3.000 entradas originales que fueron puestas a disposición de River para el Superclásico "volaron".
Esta situación provocó cierto fastidio entre los hinchas que hicieron la vigilia durante toda la noche en las adyacencias del Monumental, procurando hacerse de su ticket.
El tema, que puso los pelos de punta a los dirigentes de ambos clubes y que ocupó también al ministro del Interior, Aníbal Fernández, movilizó rápido a los hinchas riverplatenses.
Tras conocerse la decisión de Castrilli, los dirigentes de River pusieron manos a la obra y definieron rápidamente la nueva metodología de venta para el adicional, que ya fueron distribuidas.
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