Rosario Central necesitaba ganarle a Cerro Porteño, en Asunción, para mantener la ilusión de clasificar a los octavos de final de la Copa Libertadores y lo logró en un partido con muchas emociones, donde tuvo dos figuras excluyentes: el delantero Marco Ruben, quien hizo los dos primeros goles, y el juvenil arquero Cristian Alvarez, que con sus atajadas impidió que los paraguayos pudieran revertir la situación. El partido fue de ida y vuelta porque ninguno de los dos especuló y aunque fue más incisivo Cerro Porteño, Rosario Central de contraataque obtuvo mejores beneficios.
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Cuando terminaba el primer tiempo, Ruben cabeceó un centro de Eluchans y le dio la ventaja que no supieron mantener, ya que ni bien comenzado el complemento un error de Loeschbor fue aprovechado por Salcedo para empatar el partido.
A partir de allí, Cerro Porteño tuvo sus mejores oportunidades, pero en el primer contraataque que tuvo Rosario Central en ese período Devaco derribó a Ruben dentro del área y el penal fue desperdiciado por Vitti, quien lo remató débil y al medio, permitiendo la contención de Barreto.
Parecía que las posibilidades de Rosario Central se evaporaban, pero otro contraataque de Ruben terminó con una gran definición del delantero de zurda luego de eludir a tres defensores paraguayos. Cerro Porteño se desesperó y salió a buscar el empate que los rosarinos aprovecharon bien, logrando Encina el tercer gol después de una jugada individual de Di María.
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