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El tema detonante de la renuncia fue la falta de apoyo del presidente para hacer nuevas contrataciones y el frustrado intento para traer a Gabriel Batistuta, que empezó siendo un fenómeno publicitario, pero que con el tiempo perdió seriedad y se convirtió en propaganda en contra de la propia Comisión Directiva actual a sólo cuatro meses de las elecciones, donde Savino es el candidato oficialista a presidente.
San Lorenzo, a pedido del técnico, hizo gestiones por los defensores Ariel Pereyra -de Colón-y Agustín Alayes -de Quilmes- y el delantero Germán Herrera de Rosario Central, pero a la hora de concretar las negociaciones Savino se encontraba con la negativa del presidente Guill a hacer nuevas erogaciones, para no «desfasar» el presupuesto. Hasta ahora, llegaron a San Lorenzo el mediocampista colombiano Kilian Virviescas, ex River, y los juveniles delanteros Juan Manuel Olivera de Danubio de Uruguay y Ezequiel Lavezzi de Estudiantes de Buenos Aires, muy poco para un equipo que necesita un éxito deportivo antes de fin de año para conseguir la reelección.
El técnico Néstor Gorosito le había explicado a Savino que con este plantel era muy difícil lograr el Apertura o la Copa Sudamericana, por lo que pedía dos o tres refuerzos más de primera categoría. Guill hasta ahora se oponía, aunque después de esta renuncia y negociación con Savino habrá que esperar para ver sí cambió su postura inicial.