San Martín de Tucumán se defendió eficazmente en Avellaneda, apostó al contragolpe y se llevó los tres puntos de un partido que pudo haber terminado en empate, pero además rompió el sueño de Racing y de su gente.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Mario Turdó en 13 minutos abrió la cuenta a favor del conjunto visitante y se fue expulsado a los 40 del segundo tiempo, igualó Marcos Cáceres a los 35 del primero y puso cifras definitivas Matías Urbano a los 13 del complemento.
También fue expulsado Matías Martínez, cuando faltaban tres para el final del encuentro.
Racing buscó desde el comienzo frente a un elenco tucumano que se comportó de manera defensiva, con dos líneas de cuatro defensores, de modo que se le hizo difícil.
Así y todo tuvo situaciones a los 4, a los 6 y a los 12 minutos, un cabezazo de Rubén Ramírez más intentos de Franco Zuculini y Leandro González.
Pero San Martín no falló cuando aprovechó una mala jugada de la defensa de Racing, se metió Turdó, le ganó a la salida del arquero y definió.
El conjunto de Caruso Lombardi compensó esa falla cuando a los 34 Leandro González mandó un centro, cabeceó Matías Martínez, la pelota dio en el travesaño, se produjo una rebotes entre los defensores y Marcos Cáceres pudo definir al palo izquierdo.
El segundo tiempo resultó más parejo pero bajó el nivel general del juego, Racing siguió yendo y fallando y San Martín buscaba los contragolpes, además de hacer tiempo.
Urbano aprovechó una pelota en la puerta del área y definió al palo izquierdo de Migliore, entonces Racing salió a la carga con lo que tenía y lo que podía.
Caruso mandó un par de cambios y a pesar de que hubo nuevas jugadas, Racing nunca acertó, en un partido que terminó siendo vibrante por la cantidad de llegadas a posición de gol.
Dejá tu comentario