Frente a la concurrencia de público más grande en la historia de la Premier League, el Tottenham de Mauricio Pochettino y Erik Lamela anotó uno de los goles más rápidos en la historia del torneo.
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Manchester United ni siquiera había tenido la oportunidad de tocar la pelota cuando el danés Christian Eriksen anotó tras apenas 10.5 segundos en el estadio Wembley, encaminando a los Spurs a la victoria 2-0 el miércoles.
El mediocampista ofensivo del conjunto londinense quedó por detrás de Ledley King (Tottenham), a los 10.1, y Alan Shearer (Newcastle), a los 10.3.
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