El anuncio se produjo después de que el primer ministro italiano, Mario Draghi, pidiera que la final se trasladara desde Inglaterra debido al aumento de casos de coronavirus en el país.
El anuncio se produjo después de que el primer ministro italiano, Mario Draghi, pidiera que la final se trasladara desde Inglaterra debido al aumento de casos de coronavirus en el país.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Todos los poseedores de tickets deberán tener una prueba de COVID-19 negativa o un comprobante de vacunación completa: dos dosis recibidas a lo menos 14 días antes del partido.
La capacidad de Wembley se ha fijado en 22.500 espectadores para la fase de grupos y el partido de octavos de final entre Italia y Austria el 26 de junio, pero aumentará a 40.000 para el choque de octavos del 29 de junio que podría contar con Inglaterra.
"Estamos encantados de que más aficionados puedan disfrutar de la final de la Eurocopa", dijo el secretario de cultura Oliver Dowden. "Hemos trabajado muy de cerca con la UEFA y la FA (federación local de fútbol) para asegurar que se implementen medidas de salud pública estrictas al tiempo que permitimos que más hinchas vean el partido en vivo", agregó.
La UEFA ha estado negociando con el gobierno del Reino Unido sobre la relajación de las restricciones de cuarentena para los aficionados extranjeros que viajen a Londres para los juegos, pero no se mencionó ningún cambio en la declaración.
Actualmente, las regulaciones de COVID-19 requieren que los visitantes de la mayoría de los países europeos se mantengan en cuarentena durante 10 días después de llegar al Reino Unido.
El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, dio la bienvenida a la medida y agradeció al gobierno del Reino Unido. "Este torneo ha sido un rayo de esperanza para asegurarle a la gente que estamos volviendo a una forma de vida más normal y este es un paso más en ese camino", señaló.
Dejá tu comentario