El tenista suizo Roger Federer hizo historia al conquistar el Abierto de Estados Unidos por quinta vez consecutiva y sumó el decimotercer título del Grand Slam en su notable carrera.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El suizo, número dos del mundo, se impuso al británico Andy Murray con parciales de 6-2, 7-5 y 6-2 para quedarse con su primer torneo del Grand Slam del año tras una hora y 51 minutos de juego.
El suizo Roger Federer, número dos del mundo, ganó hoy su quinta corona consecutiva en el Abierto de Estados Unidos al vencer al escocés Andy Murray por 6-2, 7-5 y 6-2 y avisó que su mejor tenis está de regreso.
"Esto representa mucho para mí, serán dos semanas inolvidables", dijo Federer tras el partido, con una sonrisa imborrable en su rostro, pero sin euforia desmedida, con la serenidad que le es usual.
Federer, desplazado semanas atrás por el español Rafael Nadal de lo más alto del ranking, alcanzó así su primer torneo de Grand Slam del año, aunque no logrará recuperar la posición de privilegio en el escalafón.
Murray, sexto del ranking y de 21 años, jugó su primera final de un torneo "major", y cumplió con creces su estreno, aunque Federer apeló a su mejor repertorio de golpes y se ganó una estruendosa ovación en el estadio Arthur Ashe de Flushing Meadow, tras una hora 51' de duelo.
El suizo, de 27 años, se convirtió en el primer jugador que consigue cinco títulos en el US Open desde que el estadounidense Bill Tilden lo hiciera en 1924, y el cuarto hombre en 117 años de historia del torneo.
Para Federer la victoria en el Abierto neoyorquino es una gran compensación a una temporada marcada por derrotas claves en torneos importantes, y en la que perdió el trono de número uno mundial ante Nadal.
Además, tomó desquite ante Murray, uno de los pocos hombres que tenía récord positivo ante él (2-1), ambos triunfos en pistas rápidas.
"Quiero destacar lo de Andy, ha hecho un estupendo torneo y tiene un futuro enorme", elogió Federer a su rival, mientras el escocés aseguró que deberá "mejorar mucho más" para poder vencer algún día al suizo.
Federer ganó los últimos 34 partidos que ha disputado en Flushing Meadows y la victoria de este lunes le permitió sumar su décimo tercer título Grand Slam de la temporada, con lo que se instaló a sólo uno de Pete Sampras, que posee el récord absoluto.
Federer, que tras la final de Wimbledon, perdió en su primer partido en Toronto, el segundo en Cincinnati y cayó en los cuartos de final de los Juegos Olímpicos de Pekín, se había planteado el torneo estadounidense como el regreso de su mejor tenis y sortear su crisis de juego.
Por momentos, ante Murray logró generar suspiros de admiración en los espectadores, aunque el escocés también logró algunos puntos notables, merced a su riqueza de golpes.
Federer ganó en 27' minutos el primero juego con un contundente 6-2, pero tuvo algunos sobresaltos con Murray en el segundo, que logró quebrar su saque, aunque terminó sucumbiendo 7-5.
En el tercer set, el suizo apeló a dos match points para quedarse con el duelo y dejarse caer en el cemento de la cancha, para luego saludarse efusivamente con su oponente.
Federer ha vencido en finales del Abierto estadounidense a rivales de primer nivel como el australiano Lleyton Hewitt (2004), los estadounidenses Andre Agassi (2005) y Andy Roddick (2006) y el serbio Novak Djokovic (2007).
En ninguna de las ediciones anteriores el suizo tuvo que llegar a cinco juegos, ganó sus anteriores coronas sin perder la compostura y con cierta comodidad, hoy también, por eso el mejor Federer está de regreso.
Dejá tu comentario