El empresario en su laberinto: dólar, deudas, reestructuración o default

Las medidas del BCRA ponen al empresariado en una situación compleja. La entidad le solicita a las empresas que tengan vencimientos por préstamos que superen el u$s1 millón mensual que piensen en una suerte de programa de reestructuración de esa deuda.

Las medidas del BCRA en este martes ponen al empresariado en una situación sumamente compleja. La entidad que preside Miguel Pesce le solicita a las empresas que tengan vencimientos por préstamos que superen el u$s1 millón mensual, que piensen en una suerte de programa de reestructuración de esa deuda. La letra chica de ese plan es la siguiente: deben refinanciar el 60% de esos vencimientos a 2 años, en promedio. O pedir una quita. Algo imposible.

En rigor, antes del 1º de octubre, las compañías deben presentar un mapa de cómo se llevará adelante esa reestructuración de la deuda, que vence a partir del 15 de octubre.

En el BCRA creen que la baja de la tasa de interés que se produjo en el mercado de capitales y en el sistema financiero hizo que muchas empresas pasaran a tomar deuda en pesos y con ello cancelaban deuda en dólares, previa demanda de billetes a las arcas del BCRA.

La realidad es que en los últimos meses, las empresas habían acelerado la compra de divisas para cancelar deuda, ya que temían por la aparición de nuevas restricciones como las que afloraron ayer. En julio por ejemplo, los pagos de deuda financiera de las empresas con el exterior se acercaron a los u$s500 millones.

Ahora, técnicamente, se les pide o “invita” a las empresas del sector privado “a mantener el proceso de desendeudamiento en moneda extranjera en curso, a un ritmo que resulte compatible con las necesidades de divisas de la economía y la estabilidad cambiaria”.

Es decir que si bien no habrá prohibiciones, sí en cambio el BCRA podrá, previa evaluación, negarle a la empresa una parte de los dólares que deba cancelar. En la cabeza de Pesce, esto tendría de dar lugar a tres situaciones: o se obtiene una quita en la renegociación de la deuda (un poco lo que hizo Guzmán con la deuda soberana), o se reestructura el remanente de los dólares que no se pueden repagar, o se echa mano a los dólares que esa empresa tiene depositados en algún lugar para pagar la deuda.

Como se dijo, todo este proceso aplicará a las empresas que tengan vencimientos superiores a 1 millón de dólares en un mes. Habrá que recordar que, en base a la Comunicación A7030 y sus modificaciones, se infiere que las compañías tendrán asegurado el acceso al mercado de cambios por el equivalente a 1 millón de dólares mensual para hacer frente a sus pagos. La pregunta es qué pasa con el resto.

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