9 de mayo 2002 - 00:00

Aceleran envío de misión de gobernadores a Washington

Aceleran envío de misión de gobernadores a Washington
El gobierno y las provincias retomaron ayer las conversaciones para integrar una misión integrada por gobernadores de todos los partidos que viajará, como adelantó este diario, a parlamentar en Washington con los organismos financieros internacionales.

Esa iniciativa se remonta a la administración de Fernando de la Rúa y fue retomada cuando Eduardo Duhalde firmó junto con los mandatarios de la mayoría de las provincias los 14 puntos de Olivos, un compromiso clave para destrabar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Desde el lunes, algunos gobernadores que están en Buenos Aires junto con sus funcionarios de Hacienda para firmar el acuerdo bilateral que el FMI pide entre Nación y cada provincia conversaron sobre la necesidad de que esté conformada la misión de gobernadores que viajará a los EE.UU. El propósito es responder, con una negociación a nivel de gobernadores con los funcionarios de los organismos financieros internacionales, cómo esperan las provincias cumplir las exigencias para la baja del gasto.

Ayer el misionero Carlos Rovira, después de firmar con Jorge Matzkin y Roberto Lavagna el acuerdo entre su administración y Nación, se reunió con Eduardo Duhalde y, más tarde, con Carlos Ruckauf. Con ellos se convino en la necesidad de tener este fin de semana elegidos cuáles son los gobernadores que viajarán a los Estados Unidos en cuanto se hayan firmado los acuerdos bilaterales por lo menos con una mayoría de las provincias y en cuanto el Congreso haya votado las modificaciones a las leyes de Quiebras y «subversión económica».

En una carrera contrarreloj para cumplir con las exigencias del Fondo Monetario Internacional, el gobierno aceleró las negociaciones con las provincias para la firma del acuerdo, en el que se comprometen a instrumentar un severo recorte de sus respectivos déficit fiscales, condición indispensable para que el organismo destrabe una nueva asistencia financiera para el país.

Misiones se convirtió ayer en la tercera provincia en suscribir el convenio bilateral con Nación, al seguir los pasos de Salta y Río Negro, que lo firmaron la semana pasada, y Chubut, la cuarta, que ayer lo mandó firmado desde la capital provincial. Hoy será el turno de Santiago del Estero, y antes de terminar la semana, el acuerdo será firmado por las autoridades de Santa Fe y La Pampa. Casi listos estarían los de Tierra del Fuego y Formosa.

Está demorado el resto de las provincias, en especial los casos de Buenos Aires y Córdoba, los dos distritos que concentran los desequilibrios fiscales más importantes y cuyas cuentas son seguidas de cerca por el FMI.

• Plazos alargados

En el gobierno se relativizaron las demoras, y aseguraron que son producto de discusiones técnicas que se resolverán en el corto plazo. Aunque admiten que las dificultades planteadas alargarán los plazos acordados con el Fondo.

Lo que nadie dice es que la demora en la suscripción de esta carta de intención que apunta a achicar el déficit de las provincias se debe a los reclamos que llegan del interior. Exigen que Nación se ponga, previo a cualquier compromiso, al día con las deudas que mantiene.

En algunos casos, no son grandes esas deudas, aunque los gobernadores quieren asegurarse de que, desde el Palacio de Hacienda, se salden.

Otra provincia que firmará cuanto antes es La Pampa. Desde Santa Rosa se reclama por el desfinanciamiento que han sufrido algunas obras públicas de infraestructura consideradas clave en esa provincia. Es el caso del sistema de acueductos iniciados en tiempos de Carlos Menem -con financiamiento de créditos nacionales-, para el drenaje de zonas inundables.

Está claro que la prioridad para el oficialismo pasa por destrabar las negociaciones con Buenos Aires y Córdoba, los dos distritos a los que el FMI apuntó más duramente, ya que juntos concentran la mayor parte del déficit provincial.

El caso de la administración bonaerense, que comanda Felipe Solá, es el más conflictivo. De hecho, a principios de la semana, el ministro de Economía provincial,
Gerardo Otero, advirtió que a la provincia le será «muy difícil» cumplir con el ajuste que exige el organismo multilateral.

La advertencia del funcionario de Solá puso en alerta a todo el gobierno nacional.
Jorge Matzkin admitió ayer que algunas provincias van a tener «serias dificultades» para equilibrar sus cuentas, pero evitó incluir a Buenos Aires y a Córdoba en esa lista.

«Córdoba y Buenos Aires son distritos que tienen algún déficit más o menos importante, pero también tienen una dimensión, un tamaño y una administración que harán que no tengan mayores inconvenientes en los plazos que se están acordando para ordenar sus cuentas»
, insistió el ministro del Interior.

La situación de la provincia que gobierna
José Manuel de la Sota parece menos complicada que la del distrito de Solá, ya que el gobernador empezó a poner en práctica el severo ajuste anunciado a mediados de abril que incluye la jubilación anticipada de los empleados públicos y la eliminación del personal contratado, entre otros fuertes recortes.

• Exigencias


El FMI exigió a la administración duhaldista que todas las provincias suscriban convenios de garantías adicionales para sanear sus cuentas públicas en rojo, con el compromiso de que a fines de 2003 deberán haber equilibrado la totalidad de sus gastos.

Pero, además, el organismo multilateral
pidió a los gobernadores un compromiso para frenar la emisión de bonos y ofreció una asistencia de 700 millones de dólares para sacar de circulación los casi $ 5 mil millones en bonos que circulan en la actualidad. Al respecto, Matzkin reconoció que el tema de los bonos «va por cuerda separada» a los acuerdos de reducción del déficit.

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