Acíndar: balance negativo prenunciaría caos bursátil

Economía

Ayer 5 periodistas de Ambito Financiero almorzaban en la Bolsa de Comercio cuando llegó la noticia imprevista: el balance trimestral de Acíndar a marzo de este año daba patrimonio negativo, pese a ser una empresa que está produciendo bien, con casi dos turnos y medio por día. El mal que la aqueja es duhaldismo, o sea demoras del gobierno para decidir. En este caso, hace más de 30 días que espera la firma de un decreto del gobierno que permita ajustar los balances por inflación o, de lo contrario, las empresas quedan con patrimonio negativo y se desploma su cotización bursátil. Ayer sucedió con Acíndar y se debió suspender su cotización en plena rueda para evitar variantes anómalas en compra-venta. Pero resulta que casi 60% de las empresas que cotizan en Bolsa podría caer en la misma situación por esa demora del gobierno frente a la actual crisis.

La siderúrgica Acíndar presentó ayer un balance trimestral con patrimonio neto negativo, lo que provocó que se dispusiera la inmediata suspensión de la cotización de su acción en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

Pero según fuentes empresarias, éste sería sólo el primer caso en una larga cadena de balances con patrimonio negativo, lo que podría provocar el colapso del ya muy castigado mercado bursátil argentino.

La única forma de evitarlo, dicen directivos de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, es volver a permitir la actualización por inflación de los activos empresariales, en la forma de «revalúos», figuras legales vigentes en épocas de devaluación del peso y/o períodos de altos índices inflacionarios.

Para ello, el ministro
Roberto Lavagna tendría en su poder un proyecto de decreto autorizando esos mecanismos de actualización, que permitirían a las empresas ajustar sus activos con un mecanismo similar al creado hace casi treinta años por la Ley 19.742.

Por entonces, y hasta la convertibilidad, existían dos tipos de revalúos: el
«Revalúo Contable Ley 19.742» y el «Revalúo Técnico». El primero se elaboraba utilizando el índice mayorista; el segundo era un poco más complejo y se prestaba a maniobras: había que apelar a los servicios de un perito, que determinaba el valor presente de los bienes de uso de la empresa, y ésta debía volcarlo a su balance a ese valor.

La reticencia de
Lavagna a firmar el proyecto -elaborado en conjunto por la Bolsa, la Comisión Nacional de Valores (CNV) y la Cámara de Sociedades Anónimas- se basaría en el temor de que se abra la «caja de Pandora» de los ajustes por índices, con el consiguiente efecto multiplicador de la inflación.

Provisoriamente, la CNV emitió una resolución permitiendo a las empresas posponer la presentación de sus balances; la idea era darle tiempo a Economía para sancionar el decreto, lo que no sucedió.
La vigencia de esa resolución caducó ayer, y por razones que no se conocen, la CNV no la prorrogó. Por eso,Acíndar no tuvo más remedio que hacer públicos sus estados contables con las consecuencias apuntadas.

«De no sancionarse pronto el decreto, tenemos entendido que más de la mitad de las empresas cotizantes se verían en la misma situación de Acíndar. Esto provocaría un colapso bursátil, que el país no necesita, desde ya»
, dijo a este diario José Cirillo, vicepresidente de la Bolsa porteña. «El panorama sería negrísimo, no sólo para las firmas cotizantes sino -obviamente- también para los inversores». Además de Acíndar, otras empresas que presentaron balances con PN negativo en las últimas semanas fueron CableVisión y Disco.

De acuerdo al comunicado de Acíndar a la Bolsa, la empresa registró una pérdida de
$ 338,7 millones en el período enero-marzo de este año, por lo que su patrimonio neto resultó negativo en $ 252,3 millones. En abril pasado, su asamblea de accionistas había dispuesto una reducción de capital de $ 139 millones en función de las pérdidas acumuladas, lo que dejó a la empresa exactamente con la mitad de capital social que tenía a diciembre de 2001, que ascendía a $ 278 millones.

• Deuda en dólares

Según explicó un vocero de la empresa, las causas del quebranto anunciado ayer hay que buscarlas en el hecho de que la deuda de Acíndar continúa expresada en dólares, pero sus activos siguen en pesos porque no está permitida la actualización contable por inflación del valor de los mismos.

«Veníamos golpeados desde hace cuatro años, y el primer trimestre fue catastrófico no sólo para nosotros sino para toda la economía, está de más decirlo.A esto hay que sumarle que nuestra deuda prácticamente se triplicó, porque está expresada casi totalmente en dólares, y nuestros activos siguen valiendo (en pesos y para el balance) lo mismo»,
agregó la fuente.

La deuda de Acíndar ronda los
u$s 350 millones, de los cuales u$s 100 millones corresponden a una obligación negociable (ON). La empresa dejó de pagar el capital y los servicios de su deuda financiera el 19 de diciembre del año pasado.

En el informe que acompaña al balance presentado ayer en la bolsa,
Acíndar justifica su situación en «el profundo deterioro de la situación económica y financiera de la Argentina». Según el mismo documento, «la actividad de la construcción se desplomó 41% comparando el primer trimestre del año con igual período de 2001, lo que afectó severamente la demanda interna y -en consecuencia- las ventas destinadas al mercado local». Sin embargo, en la Bolsa dicen que la empresa estaría trabajando en tres turnos para satisfacer los pedidos de sus socios brasileños, que aprovecharían la depresión de los precios argentinos para surtirse.

En la actualidad el grupo de control, que comparten por mitades la familia
Acevedo y la brasileño/ belga Belgo Mineira (que hoy maneja la empresa) tiene 40% del capital de Acíndar; otro 6% pertenece a la Corporación Financiera Internacional (IFC), el brazo de inversiones privadas del Banco Mundial (capitalizó una deuda); otro 17% de las acciones lo tienen diversas AFJP, y el resto flota en la Bolsa de Buenos Aires.

El informante dijo que
Acíndar contrató al banco Credit Suisse First Boston para elaborar una propuesta a ser presentada a sus acreedores. «La idea es lograr -más que quitas de capital- mayor plazo para saldar nuestras deudas», dijo el vocero. «Aún no hay fecha para la presentación formal de esa propuesta: el caos que es hoy el país no permite ni pensar en hacerlo».

Curiosamente, al momento de anunciar la suspensión, la acción de Acíndar acumulaba una suba de 6% en la jornada de ayer.

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