23 de agosto 2002 - 00:00

Admite Lavagna trabas con FMI

Los gobernadores radicales escucharon ayer de boca de Roberto Lavagna la preocupación del gobierno por la complicación de negociación con el FMI. El ministro les dijo, durante una reunión organizada para protestar por las demoras en el envío de fondos a las provincias, que el acuerdo con el Fondo esta cada vez mas lejos. Fuera del optimismo que el gobierno muestra en las declaraciones oficiales, Lavagna apareció ayer pesimista en cuanto al futuro acuerdo con el organismo frente a la sanción en el Congreso de una serie de leyes que pueden complicar la situación de los bancos. Mientras el Ministerio de Economía anunciaba que el próximo lunes el FMI daría a conocer su opinión sobre el borrador de la carta de intención que el gobierno envió a Washington el viernes pasado, en la intimidad Lavagna hablaba de complicaciones.

El ministro estaba directamente enojado con el Congreso, especialmente con el proyecto de Luis Barrionuevo y el que obliga a los bancos extranjeros a garantizar con el capital de su casa matriz los depósitos tomados en el país. «El acuerdo con el Fondo se ha distanciado», fueron sus palabras.

«Es cierto que puede estar exagerando porque vinimos a pedirle plata. Pero también es cierto que si yo fuera ministro haría lo mismo», dijo al salir uno de los presentes
.

Pero en medio de las discusiones llegó al despacho ministerial la noticia del fallo de la Corte que ordena eliminar el recorte salarial de 13%, por ahora sobre un caso en particular, pero sentando precedente para los reclamos de empleados públicos de todo el país. Unos minutos después Lavagna lanzó la frase que más impactó a los presentes: «El Presidente va a hacer una convocatoria nacional la semana próxima, si no llegamos a un acuerdo deberíamos irnos», dijo.

En medio de eso los mandatarios le estaban reclamando una deuda inmediata de $ 207 millones que mantiene la Nación y diferencias en los giros a provincias que acumulan más de $ 1.250 millones en el último año.

La causa de estos retrasos constituye otro de los grandes problemas que encara hoy Economía y que, por ahora, parece no tener solución: a pesar de las últimas restricciones que impuso la DGI se está incrementando la cantidad de bonos que recibe el organismo recaudador en pago de impuestos, mecanismo que fue habilitado en épocas de Domingo Cavallo.

Los gobernadores llegaron al despacho de Lavagna después de una reunión previa en el Comité Nacional de la UCR. Su protesta ayer frente al ministro fue clara: la Nación no está girando a las provincias la recaudación que les corresponde por coparticipación. Es cierto que el Tesoro recibe cada día más cantidad de bonos, LECOP e incluso patacones, por pago de impuestos. Pero las provincias se quejan de que no se les gire ni siquiera esos bonos.

Frente a Lavagna se sentaron los gobernadores de Catamarca, Chaco, Mendoza, Corrientes, Río Negro y representantes de Entre Ríos y Chubut por la ausencia de Sergio Montiel y Jorge Lizurume, y los jefes de bloques radicales del Congreso Carlos Maestro y Horacio Pernasetti, más los ministros de Economía de esas provincias.

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