Ante pérdidas históricas, lanzan la fusión de Aerolíneas y Austral

Economía

Estará terminada para fin de año y permitirá un ahorro de u$s100 M, según informó ayer el titular de la compañía.

Decidido a enviar una señal de austeridad en un contexto de crisis económica provocado por la pandemia, el Gobierno decidió avanzar con la fusión de Aerolíneas Argentinas y Austral. A partir de los primeros días del año próximo pasarán a ser una única línea aérea, unificando un plantel de 12.000 personas y reorganizando las unidades de negocios para concretar un ahorro total estimado en u$s100 millones al año.

La decisión se gatilló en los últimos días, cuando se encendieron en la Casa Rosada las luces de alerta por el impacto fiscal que representará mantener en pie este año a la línea aérea de bandera, que tiene sus aviones en tierra sin certeza de cuándo podrá reanudar sus operaciones. La cifra que se manejó, en el escenario más optimista de retomar vuelos antes de fin de año, es de u$s1.000 millones. Será un nivel histórico de pérdidas a compensar por el Estado, en un marco también inédito de crisis.

Durante 2019, cuando la sangría de fondos sólo se basaba en las dificultades propias que sufre el sector aerocomercial, el monto de subsidios reconocido oficialmente fue de u$s680 millones. Pero, ahora la aparición de Covid-19 no hizo más que empeorar las perspectivas.

“La decisión, tomada en un contexto de crisis mundial del mercado aéreo dentro en el marco de la pandemia de COVID-19, permitirá a la empresa mejorar su números en 100 millones de dólares aprox. como producto de la reorganización de las estructuras internas, aumento significativo de la eficiencia operativa e incremento de la facturación”, explicó ayer el presidente de Aerolíneas Argentinas, Pablo Ceriani. El funcionario, a través de una carta a los empleados y de posteos en las redes sociales, detalló el siguiente plan de acción para la fusión (en rigor, absorción) que implicará la desaparición de Austral como marca.

  • Se crearán dos unidades de negocios. Una será de mantenimiento y reparación de aeronaves para terceras compañías. Y la otra, el desarrollo de servicios de carga para el traslado de mercadería. Ambas, funcionarán como modelo de negocios independiente.
  • Por los servicios de reparación y mantenimiento de aeronaves a terceros se prevé generar u$s33 millones extras en el primer año.
  • La fusión redundará en una mayor eficiencia en la utilización de la flota. El tiempo de parada de las aeronaves para inspecciones mayores se reducirá un 25% para 2023.
  • El costo directo de mantenimiento por hora de vuelo de la flota en su totalidad se reducirá en casi 7% para 2023, y se generará un ahorro extra de u$s2,5 millones desde 2022 como producto de la fusión de las áreas de mantenimiento.
  • Se generarán otros u$s3 millones de ingresos por reducción de slots de mantenimiento, que podrán utilizarse en servicios de atención a terceros.
  • Mejorará la eficiencia de horas de vuelo por avión (mensual): son 120 horas (+3%) extras para la flota internacional, 1.700 horas en flota Boeing (+10%) , 700 en flota Embraer (+10) y 3.000 horas extras de vuelo en el caso de los tripulantes de cabina de pasajeros que vuelen en Boeing o Embraer (+16%).
  • Generará ahorros de u$s13,5 millones por menor pago de impuestos.
  • Se prevén ingresos directos de u$s42 millones por la mejora en la eficiencia del uso de la flota. Otros u$s8 millones en ahorro provendrán de la reorganización de la estructura interna. Por la reducción de horas extras se ahorrarán u$s2,5 millones.

Frente al anuncio, los pilotos de Austral nucleados en UALA expresaron su rechazo a la medida y declararon el alerta. En cambio, los pilotos de Aerolíneas (APTA) se manifestaron a favor.

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