Las AFJP prácticamente no tienen otra alternativa que canalizar las nuevas inversiones hacia depósitos a plazo fijo. Esto porque han llegado en las otras opciones casi a los límites máximos permitidos -como en acciones y títulos públicos- y además no hay nuevas emisiones de títulos de empresas.
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Esto es lo que viene sucediendo a lo largo de este año y con mayor intensidad en el último bimestre. Basta con señalar que en agosto destinaron, prácticamente, toda la recaudación del mes, e incluso otro tanto más hacia colocaciones a plazo fijo. Las AFJP invirtieron unos $ 445 millones en este tipo de depósitos llevando la cartera a más de $ 2.765 millones (representan 5,64% del total general cuando en abril pasado eran 2,57%). Cabe recordar que mensualmente la recaudación del sistema apenas supera los $ 300 millones. Ahora bien, de los nuevos plazos fijos más de 65% fue colocado bajo la alternativa de indexación por el CER, lo que refleja las mayores expectativas inflacionarias del mercado.
La cartera de plazos fijos mostró un aumento del stock de colocaciones a tasa fija en pesos de $ 184 millones (totalizan $ 1.324 millones), y a tasa fija en dólares del equivalente a $ 34 millones (suman $ 66 millones). El mayor crecimiento entonces se registró en la opción ajustable por el CER donde se pactaron nuevas colocaciones por $ 291 millones (sumando $ 1.424 millones).
Hubo cancelaciones de plazos fijos a tasa variable en pesos por $ 30 millones (ahora suman sólo $ 1,5 millón). Estos depósitos se pactan a BADLAR -tasa promedio para colocaciones superiores a $ 1 millón- más un adicional. Por último, los plazos fijos a rendimiento variable en pesos (ajustan según cláusulas especiales) se mantuvieron en $ 15,4 millones.
«Las AFJP priorizan la liquidez para afrontar el flujo de traspasos y porque no tienen muchas opciones, ya que un Merval de 1.000 puntos no es atractivo y no p o d e m o s comprar bonos públicos porque estamos al límite», explicaron a este diario los gerentes de inversiones de dos importantes administradoras.
Con la excepción de Nación AFJP -que pesificó sus préstamos garantizados-, el resto de las AFJP está al límite permitido de títulos públicos y recurre a vender parte de los bonos que canjeó por estos préstamos para hacerse de liquidez. Se observa por ejemplo ventas de bonos Global, en agosto sobre todo de 2018 y 2031, y compras de bonos posdefault como BODEN y BOCON PRO12 y PRE8.
Entre las nuevas emisiones de deuda privada, se destaca los lanzamientos de fideicomisos financieros.
En agosto aumentaron las tenencias de un fideicomiso de Tarjeta Naranja y de Garbarino.
Del análisis de la cartera a fines del mes pasado que ascendió a $ 49.035 millones (unos u$s 16.345 millones) surge que:
• Hubo una caída de $ 222 millones en el monto de dinero en efectivo pasando a $ 1.217 millones (2,48% del total general).
• La cartera de títulos públicos nacionales creció $ 125 millones a $ 31.297 millones (63,83% del total).
• Los bonos emitidos por entes estatales, provinciales o municipales aumentaron $ 50 millones sumando $ 1.009 millones (2,06% del total).
• La tenencia de bonos de deuda privada (Obligaciones Negociables) de corto y largo plazo aumentó $ 9 millones llegando a $ 898 millones (1,83% del total).
• La cartera de acciones locales sufrió una caída en términos absolutos de $ 21 millones pasando a $ 5.125 millones (10,45% del total), sobre todo debido a una reducción de la tenencia de Transener.
• Aumentaron las posiciones en fondos comunes de inversión locales en $ 76 millones subiendo a $ 1.312 millones (2,68% del total).
• También se destacó el crecimiento de la tenencia de acciones extranjeras, por $ 120 millones, sumando $ 4.630 millones (son 9,44% del total). Fue nuevamente la opción escogida por la mayoría de las AFJP para diversificar los riesgos y potenciar los rendimientos.
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