Ahora Coca-Cola no quiere a Gatorade
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La decisión, tomada al término de una reunión del consejo de administración, fue una derrota para el presidente de Coca-Cola, Douglas Daft, y una victoria para Warren Buffett, el financista que tiene una participación en la firma y se oponía con firmeza a la operación.
La empresa podría no haber estado convencida de pagar una cifra tan elevada para asumir además de Gatorade una actividad, la de comercialización de cereales, que no representa sus operaciones tradicionales.
El gran temor de Coca-Cola era enfrentar a la comisión antimonopolio porque su marca Powerade es la segunda después de Gatorade. Si Coca-Cola tuviera que desprenderse de Powerade, difícilmente hoy encontraría un comprador.
El mes pasado Pepsi Cola también había hecho una oferta por Quaker, por 13.700 millones de dólares, que fue declinada. Ahora que Coca está fuera de carrera, vuelve a surgir la francesa Danone, que en días pasados parecía destinada a retirarse frente a la aparición de la mayor empresa de bebidas gaseosas del mundo.
Danone dijo que «confirma que está actual-mente estudiando la situación de Quaker y sus recientes evoluciones».
Ahora los franceses deberán superar la oferta de $ 13.700 millones de Pepsi.
El interés de Danone se centra en Gatorade, bebida que tiene 84% del mercado norteamericano. Quaker Oats concentra 60 por ciento de sus ventas en el sector de alimentación y es especialmente fuerte en el negocio de cereales. Fabrica las barras de cereales Chewy Granola, el cereal Cap'n Crunch y arroces Rice-a-Roni.
Danone, uno de los más grandes productores de bebidas y alimentos, trata de tomar nuevas empresas después de fracasar en la compra de Nabisco Holdings Corp., que le fue arrebatada por Philip Morris Cos. este año.


