El índice general de la Bolsa de Shanghái, el indicador de referencia de los parqués chinos, se hundió este miércoles un 5,9% (219,94 puntos), hasta los 3.507,19 puntos, y se encamina hacia el peor mes de su historia al acumular unas pérdidas del 29% en las tres semanas anteriores.
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Ante esta situación, el regulador de valores de China ordenó a los tenedores de acciones con participaciones de más del 5 por ciento que no vendan acciones en los próximos seis meses, en un intento por aliviar la presión sobre las bolsas del país.
El organismo dijo en su página de internet a última hora del miércoles que trataría severamente a cualquier tenedor de acciones que viole la norma. Aparte, el regulador financiero flexibilizó sus normas para permitir que las empresas que recientemente vendieron sus acciones puedan recomprarlas en el mercado, en otra medida para contener el desplome accionario.
El organismo dijo que las compañías financieras estatales también deberían comprar acciones subvaluadas, lo que se define como títulos cuyo precio ha caído por debajo de niveles razonables.
Bajo la ley china, a las compañías no se les permite comerciar con sus propias acciones en los días previos al inicio de la temporada de resultados trimestrales. A las firmas también se les prohíbe operar con sus acciones en los seis meses después de la última transacción.
El principal índice chino el martes cerró con una caída del 1,3%, tras un breve respiro al alza el lunes después de anunciarse una serie de medidas desde organismos oficiales, se encamina hacia el peor mes de su historia al acumular unas pérdidas del 29 % en las tres semanas anteriores.
En la sesión de este miércoles, el indicador llegó a perder hasta un 8% poco después de la apertura, y minutos después sólo había tres valores al alza, mientras más de 1.300 de los cerca de 2.800 que hay en las bolsas chinas habían suspendido ya su cotización, al alcanzar las pérdidas máximas diarias permitidas: un 10%.
Poco antes de la pausa de mediodía ya eran 1.429 empresas (el 51% del total entre ambos mercados) las que habían dejado de cotizar, lo que no impidió que el índice general, con los valores restantes, siguiera bajando.
El otro mercado de valores del país, Shenzhen, cerró con un descenso del 2,9%, aunque había iniciado la sesión con un desplome del 4,4%.
Esta mañana, poco después de la apertura de los mercados, el banco central chino anunció más medidas adicionales para dotar de mayor liquidez a la Corporación de Financiación del Mercado de Valores de China (CSF, siglas en inglés), una entidad de crédito marginal (para las corredoras), para tratar de aportar estabilidad.
Entretanto, la Comisión Reguladora del Mercado de Valores de China (CRMV) reconoció, mediante su portavoz, Deng Ge, que hay "pánico" en el mercado chino y una consiguiente tendencia a las "ventas no razonables" que el regulador está tratando de compensar.
La CRMV anunció que la CSF aumentará también sus compras de acciones de las empresas más pequeñas, que abundan especialmente en Shenzhen, y que han sido las más perjudicadas en los últimos días.
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