22 de marzo 2002 - 00:00

Alivio: Bush y Duhalde se reúnen en mayo tras un acuerdo con FMI

Es una reunión que avalaría un acuerdo con el FMI. Ayer cambió el mal clima internacional: Paul O'Neill confía en que en 3 meses, si hay entendimiento, la Argentina empezaría a recuperarse; Anne Krueger, Nº 2 del Fondo, confirmó que en 15 días enviaría de vuelta a Anoop Singh, esta vez como «negociación oficial» (la anterior fue de conocimiento). Hoy, Duhalde discute con Horst Köhler, titular del FMI, el cronograma de la negociación y pide que se adelante la delegación. Incluiría el nuevo acuerdo un compromiso para negociar con los acreedores.

Arrinconado por la crisis, Eduardo Duhalde terminó su primera jornada, anoche en Monterrey, con dos señales alentadoras. Primero, le confirmaron la posibilidad de que en mayo próximo realice una visita oficial a los Estados Unidos para entrevistarse con George Bush Jr. Segundo, que en quince días confían en el FMI en algún acuerdo con la ayuda. Funcionarios que lo acompañan a la cumbre de la ONU en Monterrey le indicaron que se ha logrado espacio en la agenda del presidente de los Estados Unidos y que la confirmación de la cita la recibirá en Buenos Aires en las próximas horas.

Esa confirmación la entiende el gobierno como un aval de Washington a las conversaciones con el FMI para lograr un acuerdo, lo cual, dijo anoche Duhalde, había adelantado Paul O'Neill en la entrevista que mantuvo en México con Jorge Remes Lenicov. «En poco tiempo se va a anunciar un acuerdo», fue el mensaje que recibieron unos pocos ministros del Poder Ejecutivo de boca del presidente.

Las negociaciones para una visita de Duhalde a Estados Unidos las inició, apenas se sentó en su oficina de Washington en febrero pasado, el embajador Diego Guelar. La semana anterior, el diplomático afirmó en Buenos Aires que el encuentro estaba pensado para la segunda mitad del año. De ahí que Duhalde festejase anoche el dato que le pasaron miembros de su delegación sobre la fecha de mayo como un empujón para el acuerdo inmediato con el FMI.

• Gestiones

Guelar continuó ayer sus gestiones ante el «desk» argentino del Departamento de Estado, aunque debió trasladarse a la ciudad de Los Angeles. Permanecerá allí durante el fin de semana acompañando a la delegación argentina que participará de la entrega de los premios Oscar el domingo. Compite ahí la Argentina con el film «El hijo de la novia» en el rubro Mejor Película Extranjera, y la delegación criolla cree que tiene buena chance de lograr la distinción. De esto fue informado ayer Duhalde por Guelar, en una conversación telefónica mientras se realizaba en Los Angeles un cóctel en la residencia del cónsul argentino Luis Krekler a la que asistieron productores y artistas de la película en competencia.

• Contactos

En paralelo a las gestiones de la embajada argentina han actuado, para cerrar este viaje, otros contactos informales de emisarios del Presidente ante G. Bush. Nadie olvida que en 1999, cuando realizaba su campaña, Duhalde recibió en su despacho del Banco Provincia a un hermano del actual mandatario estadounidense, Marvin Bush, acercado en aquella oportunidad por los dirigentes Alberto Piotti y Carlos Brown.

Esta vez Guelar hizo valer su relación con el segundo de
Colin Powell para asuntos políticos, Marc Grossman. Este funcionario se entrevistó en Buenos Aires, hace diez días, con Duhalde y el gobierno tuvo allí una primera impresión de que Bush acompañaría un buen final para el acuerdo con el FMI.

En el cuadro, que el gobierno cree que alimenta la confirmación de la visita de
Duhalde a los EE.UU. en mayo, se incluye la buena recepción que advirtió ayer en O'Neill sobre los anuncios de reformas en la Ley de Quiebras y la derogación de la figura de asociación ilícita para aplicar a los banqueros. También la publicación del veto a gastos incluido en el nuevo Presupuesto.

Otro elemento a favor del acercamiento, siempre desde la óptica de
Duhalde, es el anuncio del gobierno de que en abril quiere sentarse a renegociar la deuda externa que se declaró en default. El mercado ha desdramatizado las consecuencias del default de la deuda porque no hubo un efecto dominó sobre el plano internacional. Ese hecho, se consuelan, facilita que el gobierno argentino se siente a discutir un tema que era el más dramático a enfrentar -el no pago de la deuda- que ha afectado a tenedores de bonos pero no al conjunto de la economía internacional.

Gustó menos, según percibió la delegación en Monterrey, la insistencia de Buenos Aires en publicitar su participación en un plan Colombia alentado por EE.UU. Esas noticias, más allá de que sean ciertas, se salen de la agenda que tiene el gobierno en la discusión de su política para ese país y los fuerza a explicaciones inoportunas.

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