El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Si el gobierno logra mantener este nivel de ingresos en los próximos cinco meses y congelar el gasto, Eduardo Duhalde no tendría mayores problemas fiscales para cerrar el año 2002. Lamentablemente esto no ocurriría ya que en lugar de optar por la austeridad fiscal, y esperar obtener algún tipo de ahorro para reanudar la relación con los acreedores de la Argentina, el gobierno se habría volcado a gastar este incremento en los ingresos fiscales (ver nota en página 11).