Firman camioneros por una suba anual de salarios de 19,5%. Eso es para la foto con Cristina de Kirchner. Luego, a ese aumento se le agrega una suerte de aguinaldo extra más otros adicionales. Los sueldos se manejan ya como una "doble contabilidad": una parte se reconoce oficialmente, la otra va escondida. Camioneros percibirán un incremento superior al que recibieron el año pasado. A pesar de la mejora, Hugo Moyano no pudo representar al resto de la CGT (como sí lo hacía, por ejemplo, José Rucci) frente al gobierno; parece un socio inútil. Confía, apenas, en que otros gremios afines a su oficialismo -gracias a cierta generosidad en repartos para obras sociales-suscriban acuerdos por montos semejantes, como si él fuera una guía orientadora. Parece difícil: no abundan las organizaciones que obtuvieron tantas ventajas personales y sindicales. El gobierno aceleró la paritaria debido al desconcierto salarial reinante y a las demandas exageradas. No pudo imponer, siquiera, plazos más largos en la negociación. El porcentaje admitido es un mandoble a la creciente inflación (significa más que una duplicación de lo que jura la Casa Rosada con el INDEC) y, por supuesto, arrasa con 12% que algunos empresarios aseguraban que iban a pagar (UIA, por ejemplo). Ya había anticipado este diario la entente Moyano-gobierno, inclusive el monto (8 de febrero), considerándola ilusoria para la estabilidad económica. Hoy se debe conceder que la preocupación es mucho mayor, ya hay resortes que ninguna regulación puede contener. Marzo y sus temores ya llegaron.
Sorpresivamente,
Hugo
Moyano visitó
ayer la Casa
de Gobierno
para encontrarse
con
Cristina de
Kirchner. La
necesidad de
frenar los
desbordes de
los reclamos
salariales de
los sindicatos
provocó la
reunión (arriba). El 7 de febrero Ambito Financiero adelantó el acuerdo entre Cristina Fernández
y Hugo Moyano para un pacto salarial (abajo).
En una clara señal oficial que procura alinear al resto de los gremios respecto de la negociación salarial, los camioneros acordaron un aumento de 19,5% por doce meses, que regirá a partir del 30 de junio. El anuncio se hizo en Casa de Gobierno, pero minutos antes los sindicalistas -encabezados por el titular de la CGT, Hugo Moyano- y empresarios del transporte se reunieron con Cristina de Kirchner.
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El gobierno procura así utilizar una vez más (como ya lo había hecho en los dos años anteriores) la negociación de los camioneros como «caso testigo» para el resto de las paritarias que se avecinan. La intención es ponerles un límite a los reclamos de aumentos salariales que en algunos casos supera 35%. En las horas anteriores al anuncio, el titular de los bancarios, Juan José Zanola, y de gastronómicos, Luis Barrionuevo, habían solicitado incrementos de 30%.
El temor de los empresarios es que la suba real no sólo para camioneros sino para otros sectores termine siendo muy superior a 19,5% que se anunció formalmente. Ocurre que al incremento se suma un bonus y la incorporación al salario de sumas que hasta ahora figuraban como no remunerativas. Tal como adelantó este diario, además de la suba de casi 20% podría haber revisiones semestrales si -como se espera- la inflación no cede en los próximos meses.
Moyano aseguró en conferencia de prensa que las paritarias «son libres y nadie está obligado a firmar lo que yo firmé». Su hijo, Pablo Moyano, titular de Camioneros, no fue demasiado optimista respecto de la postura del resto de los gremios: «El año pasado, muchos acordaron aumentos superiores a 16,5% que habíamos conseguido nosotros».
«Cada gremio -indicó el titular de la CGT- actuará en función de lo que ha evolucionado su actividad, de lo que creen que sus trabajadores deben ganar, esto no es responsabilidad sólo de una persona.»
El incremento de salarios para camioneros quedó definido de la siguiente manera:
El 19,5% se implementará en tres cuotas: 10% en julio, 5% en octubre y 4,5% en diciembre.
Habrá además un bono especial que se paga por única vez: los choferes recibirán $ 130 en abril y otro tanto en junio. El resto del gremio cobrará dos cuotas de $ 100 cada una.
En 2009 se incorporarán al salario $ 120 que hasta ahora figuran como no remunerativos.
Un chofer de larga distancia con diez años de antigüedad que actualmente gana $ 4.500, pasaría con este incremento a percibir casi $ 5.400 en mano.
Empresarios
El titular de la cámara que agrupa a los empresarios del transporte (Fadeeac), Luis Morales, defendió el acuerdo porque «permitirá al sector poder planificar a mediano plazo» y consideró que se trata de un incremento «razonable». Es un sector, claro está, que recibe millonarios subsidios del gobierno para enfrentar el pago de los sueldos (debido a que las tarifas apenasaumentaron 20% desde la salida de la convertibilidad).
Resta ahora determinar qué sindicatos repetirán la negociación de los Moyano. Se descuenta que esto ocurrirá con los gremialistas más afines al gobierno, como Víctor Santa María (porteros), Gerardo Martínez (Construcción), Andrés Rodríguez (estatales) y Omar Viviani (taxistas).
El aumento acordado está por encima de lo que venían sugiriendo las principales cámaras empresarias. La UIA, por caso, había pedido que la suba de salarios «no exceda de 12%».
La suba de 19,5% estipulada en este «caso testigo» más que duplica a la inflación divulgada por el INDEC (8,5%), con lo cual representa un reconocimiento implícito del gobierno de un aumento de precios muy superior.
Por otra parte, resultará complicado detener la espiral inflacionaria en la que está inmersa la economía si las empresas deben asumir aumentos que, como mínimo, serán de 20%, pero que podrían llegar a valores aun más elevados.
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