El Senado tiene planeado convertir hoy en ley el proyecto que grava con IVA de 10,5% al pan común al público y al mismo tiempo reduce 21% que paga la harina de trigo a una alícuota similar. La intención de la medida es combatir la evasión en el sector que la AFIP estima en 40%. Por eso, el proyecto contempla reducir al mismo tiempo el IVA que paga la harina de trigo también a 10,5% (hoy tributa 21%) y producir así un efecto neutro en el precio, al tiempo que incentiva a no evadir. Ese efecto se crea porque, en opinión del gobierno, será conveniente para las panaderías comprar la harina sin evadir el tributo para así después poder descargarlo, algo que hoy no sucede e incentiva así las compras en negro.
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El proyecto tiene apoyo del bloque del Frente para la Victoria -de hecho, se trata de una iniciativa del Poder Ejecutivo-, mientras que el radicalismo presenta una propuesta alternativa, que será explicada hoy en el recinto por el mendocino Ernesto Sans, jefe de la bancada de la UCR.
Esta rebaja del IVA a la harina de trigo fue inclusive reclamada por los molinos harineros para combatir la evasión y el trabajo en negro que en el sector llega a 40%.
El proyecto original iba a ser tratado en principio en el Senado, pero el presidente de la Comisión de Presupuesto del Senado, el peronista chaqueño Jorge Capitanich, decidió darle de baja debido a que la ley modifica un impuesto nacional y por lo tanto la Cámara iniciadora debía ser Diputados. Ahora con la sanción terminada en esa Cámara el Senado procederá a convertirla en ley.
En el oficialismo se aseguró -lo repitió en el recinto de Diputados cada uno de los kirchneristas participantes en el debate ese día- que la modificación no producirá una suba en el precio del pan común, que por primera vez en la historia argentina quedará gravado con IVA. Argumentan que el sector molinero se comprometió a no subir los precios de la harina en el último acuerdo que selló con el gobierno. La oposición cuestiona que ese acuerdo debió incluir no la estabilidad de precios sino una baja porcentual a la reducción de la alícuota de IVA que beneficiará a las harinas de trigo. Dicen que ésa hubiera sido la única forma en que las panaderías no estarían tentadas a incorporar el IVA al precio final del pan.