Argentinos a Uruguay en la búsqueda de "vacaciones fiscales"

Economía

El Gobierno oriental trata de seducir con promesa de no pagar Renta Financiera por 10 años a aquellos que tienen "cuentas abultadas" en el exterior.

Una gran parte de los argentinos que están tratando de convertirse en residentes fiscales uruguayos tienen “cuentas abultadas” en el exterior y con su radicación en el país vecino procuran conseguir unas “vacaciones fiscales” de 10 años, destacó Valeria Asproni, tax manager de la consultora PGK. Según estimaciones privadas, serían unos 25.000 contribuyentes que procuran conseguir la residencia oriental,

En declaraciones a Ámbito, Asproni explicó que la mayor parte de las consultas que se reciben en esa consultora están orientadas hacia el equivalente uruguayo del Impuesto a la Renta Financiera, que allá tiene una alícuota del 12%.

La experta señaló que las nuevas leyes para atraer residentes argentinos impulsadas por el presidente Luis Lacalle Pou “eximen por 10 años del impuesto”. En Argentina se paga entre 5% y 15% dependiendo del tipo de inversión.

Al igual que aquí, se trata de uno de los aspectos del Impuesto a las Ganancias. Uruguay solo grava con el tributo a las rentas generadas dentro del país por los residentes, con la única excepción de las utilidades generadas por las inversiones financieras fuera de su territorio.

Para los argentinos que consigan su residencia fiscal allá, serán una vacaciones fiscales de una década. Para poder conseguir convertirse en un contribuyente al fisco uruguayo, las muy generosas leyes del país solo les piden entrar con u$s380.000 (que puede ser la compra de una vivienda) y permanecer apenas dos meses. Ya con ello, se supone que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) tendría que darlos de baja.

“Tenemos bastante pedidos de asesoramiento. Son casos específicos, de argentinos con cuentas abultadas en el exterior”, señaló la especialista en impuestos de la consultora PGK.

A pesar de que el tratado internacional para evitar la doble imposición entre Argentina y Uruguay es bastante claro sobre cómo las personas se pueden dar de baja ante el fisco de una de las partes, la situación no va a ser sencilla.

“Hay mucha más tela para cortar, porque no es que uno dice que le dieron la residencia fiscal en Uruguay y no paga más”, explicó Asproni. La analista de impuestos advirtió que “va a haber que demostrar que uno se mudó y hay montones de sutilezas sobre cómo demostrar al fisco argentino”.

El tratado indica que uno de los países deberá reconocer que el contribuyente cambió su residencia apenas la consiga en el otro. En Uruguay el requisito era de 6 meses de permanencia en el país, y se pasó a 2 meses. Junto con ello la persona tiene que llevar sus “intereses vitales”, es decir su familia e hijos y comprar una vivienda por u$s380.000.

Alternativamente, podrá obtenerse a través de la inversión en una empresa por u$s1,6 millones (anteriormente u$s5,3 millones), a ser realizada a partir del 1 de julio, incorporando en este caso la condición de generar al menos 15 nuevos puestos de trabajo durante el año.

“Para probar que se fueron, entre otras cosas, tienen que demostrar que no les quedan viviendas para uso a disposición, que no tienen membresías de clubes o suscripciones, no tener consumos con tarjetas de crédito y demostrar por migraciones que no ha vuelto al país”, señaló la especialista

Asproni recordó que como “AFIP salió a anunciar que van a analizar caso por caso” no va a ser sencillo conseguir la baja de los impuestos en Argentina. Incluso, todo indica que puede haber conflictos. Si bien es claro el tratado para evitar la doble tributación, es probable que los casos se terminen de resolver en función del Artículo 9 del mismo, que indica que en caso de que ambos reclamen la residencia “se termina volcando al país donde tiene residencia permanente y si tiene residencia en los dos países, hacia el país donde la persona tiene su centro de intereses vitales” que son términos por lo menos discutibles.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario