6 de agosto 2003 - 00:00

Artana, contra el proyecto de Lavagna sobre las AFJP

"Pensar en eliminar el sistema previsional privado para comprometer un mayor superávit primario como el de Brasil no sólo es una señal errónea, sino que, además, es una forma confusa de ver el problema", sostiene Daniel Artana, economista jefe de FIEL.

En diálogo con este diario, Artana explicó que la «amenaza» del ministro Roberto Lavagna al FMI de echar mano a los aportes previsionales a las AFJP a cambio de una meta de superávit fiscal mayor a 3% del PBI encubre, además, una mala lectura del costo de la reforma previsional en los '90.

• Declaraciones

Lo que sigue fueron los principales pasajes de la entrevista:

Periodista:
¿Qué piensa de la movida de Lavagna de intentar quedarse con los aportes a las AFJP a cambio de una mayor meta de superávit primario con el FMI?

Daniel Artana: Antes de opinar de la racionalidad de dicha medida, hay que analizar los números, y éstos dicen que los aportes a las AFJP representan aproximadamente 0,7% del PBI.


P.:
O sea, que si partimos de una meta de 3% del PBI como la que están negociando con el FMI, igual estamos por debajo del 4% del PBI (Brasil está cerca de 5%).

D.A.: Sí, pero ésa es una forma confusa de ver el tema. Otra forma es plantear cuánto es el superávit primario de Brasil si se excluye el déficit del sistema previsional. En ese caso, es de 9,5 por ciento de PBI, porque el rojo del sistema de seguridad social brasileño es de 5 por ciento del PBI y el superávit primario para pagar los intereses de la deuda pública es de 4,5 por ciento del PBI.


P.:
¿Cómo sería en el caso argentino?

D.A.: En la Argentina, aproximadamente el déficit previsional representa 2% del PBI; por lo tanto, habría que confrontar el superávit primario de 4,5% de nuestro país con 9,5% de Brasil.


P.:
La situación es peor; cada vez estamos más lejos de Brasil.

D.A.: Pero falta un ingrediente. La pregunta relevante es cuánto se tiene de superávit primario incluyendo la deuda actuarial con las futuras generaciones de jubilados. El argumento a favor de la Argentina es que ya se hizo la reforma previsional; por lo tanto, dicha deuda se congeló; es más, se redujo, lo que no ocurre con Brasil. Pero este argumento pierde fuerza, porque la magnitud de la deuda pública argentina en términos del PBI es mayor que la brasileña incluso ponderando la deuda actuarial.


P.:
Ahora bien, como señal política, ¿qué opina?

D.A.: Es comprar un argumento falaz. La señal de deshacer otro contrato en la Argentina es impensada, porque es conseguir caja hoy a cambio de mayor endeudamiento futuro. El costo de violar el contrato que tienen las AFJP con los afiliados es relevante.


P.:
¿Cuál es el efecto fiscal hoy de la reforma previsional de los '90?

D.A.: Hoy ya no tiene efecto sobre el déficit fiscal. El verdadero problema, entonces, tiene que ver con otras decisiones políticas que se tomaron para fomentar el empleo formal y para subsidiar a las provincias a cambio de un pacto fiscal. Los que critican la reforma previsional lo hacen porque no realizaron las cuentas. Realmente, es una locura pensar que vamos a arreglar problemas de mediano plazo con un cambio de contrato.


Entrevista de Jorge G. Herrera

Dejá tu comentario

Te puede interesar