Roberto Cacciola, presidente en Minera Santa Cruz S.A. y hombre fuerte del oro y la plata, asumió este martes la conducción de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) hasta 2025.
Roberto Cacciola llega a la Presidencia de la entidad en reemplazo de Franco Mignacco, que sigue como vicepresidente 1°.
Roberto Cacciola, presidente en Minera Santa Cruz S.A. y hombre fuerte del oro y la plata, asumió este martes la conducción de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) hasta 2025.
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Según pudo reconstruir Ámbito, Cacciola llega a la presidencia de la entidad en reemplazo de Franco Mignacco (minera Exar, litio), luego de una reñida búsqueda de unidad, que dejó -como siempre ocurre- heridos en el camino. El mayor cimbronazo fue la salida de dos de la mayores operadoras del país. Como contrapartida, CAEM anunció semanas atrás la incorporación de nueve nuevos asociados incluyendo empresas de exploración, de fabricación de productos químicos, de logística y de consultoría, entre otras. Hace dos años eran poco más de 60. Hoy son más de 150 socios de CAEM. Esta partida está fortalecida.
El listado completo de cargos de la Comisión Directiva, que por una reciente reforma del estatuto ahora corresponde a las compañías y no más a las personas, quedó "en equilibrio", confiaron fuentes empresarias, entre el tridente oro-plata, litio y cobre. Debajo de Cacciola se ubicó Mignacco, el ex presidente que por tradición continúa en la línea sucesoria y en tercer lugar desembarca Alfredo Vitaller, del proyecto sanjuanino Josemaría, patrocinado por Lundin.
Cacciola prometió llevar adelante una agenda federal, impulsar un "trabajo unido" que no superponga intereses particulares sobre los comunes (motivo de las dos salidas), visibilizar y comunicar el trabajo de los mineros, sus familias y las comunidades y la intención de difundir desde la cámara un mensaje común. El fanático banfileño resaltó además la importancia de los trabajadores y agradeció la presencia de sindicalistas. “Tenemos claro que el trabajo agrega valor”, enfatizó en el piso 26 de Lex Tower, donde se congregó la CAEM para un cóctel y los anuncios.
"Queremos instalar con el Gobierno la discusión de tener un dólar competitivo y no tener limitaciones para importar los insumos y servicios necesarios para la producción", anunció el nuevo titular de la entidad empresaria. "Son temas que se deben resolver rápidamente para no atentar contra el crecimiento del sector, y que es algo que está en la visión de todos los candidatos", dijo, y también deslizó que quiere discutir a fondo una quita de retenciones para el sector. En el mismo sentido, señaló que "la minería es una industria netamente exportadora, y si no produce se pierde más por no exportar que por la autorización de una importación", al asegurar que "el sector exporta por 100 e importa por menos de 7".
Del acto de presentación de la nueva comisión participó la secretaria de Minería de la Nación, Fernanda Ávila, el subsecretario de Política Minera, Enzo Araya, el titular del gremio de trabajadores mineros AOMA, Héctor Laplace, el secretario general de AOMA Catamarca, Gustavo Molina, el secretario de Minería de Santa Cruz, Gerardo Terraz, y los consultores privados Gustavo Pérego y Ernesto Cussianovich, entre otros. El dress code del evento coincidió con la pasión futbolera de Cacciola: llevar una prenda verde.
El estado de la minería hoy es desafiante. El año pasado se exportaron u$s3.800 millones, el mejor resultado desde 2012, y lleva 28 meses de crecimiento ininterrumpido del empleo. En julio pasado las exportaciones totalizaron u$s377 millones, un 24% más que en 2022, y en los primeros siete del 2023 acumula u$s2.321 millones, un 4,3% mayor que el mismo período del año pasado.
En materia de inversiones, tal como explicó la secretaria Fernanda Ávila, se acumulan u$s17.000 millones en los últimos tres años en diversos proyectos mineros. “Es el sector que registró el mayor nivel de atención de los inversores”, dijo la funcionaria.
Ávila aseguró que el Gobierno tiene "un diálogo muy fluido con la nueva conducción (de CAEM), por lo que se va a seguir trabajando con el sector para resolver parte de los problemas en una agenda en la que la economía atraviesa una situación coyuntural con ciertas restricciones".
La funcionaria aseguró que trabajarán para destrabar importaciones, que es un "tema central" de las empresas aunque no son grandes importadores, pero sí para que los proyectos se incorporen al Decreto 234, de fomento a las inversiones destinadas a la exportación, a la cual según dijo Ávila, ya hay tres empresas adheridas y otra tantas están por hacerlo en los próximos días. Las que se sumen, suman.
La secretaria también expresó la vocación de "seguir fomentando el desarrollo de los proyectos en cartera, con varios en construcción de litio que van a permitir incrementar las exportaciones, y también un proyecto de cobre en construcción (y otros cinco en exploración) a los que hay que seguir acompañando". De boca en boca, va pasando el comnetario, uno de los más prometodores es MARA. Ponele la ficha. Te lo dicen todos.
"En el caso del oro y la plata -agregó-, es necesario también continuar y expandir la vida útil de sus proyectos. Un tema central para generar las condiciones que permitan a las empresas seguir explorando para dar continuidad a los emprendimientos maduros que hoy tiene la Argentina, y para eso hay que generar incentivos con parte de la agenda con CAEM", remarcó Ávila. Estado y privados, de la mano, paso a paso, para construir un futuro mejor. Planifican las dos partes y resuelven cuál es la mejor opción. Es cuestión de ponerse de acuerdo. Siempre ordena el Estado.
Además de los proyectos de cobre (oro rojo) en exploración, otra de las joyas de los próximos años será el litio, el oro blanco que viene brillando. Fuentes de la Secretaría de Minería prevén que cuando finalice el 2023 la producción de litio en Argentina haya aumentado en al menos un 50% en solo un año, al llegar a 60.000 toneladas. En 2022 fueron casi 38.000 toneladas, entre lo producido en Sales de Jujuy y en el proyecto Fénix del salar del Hombre Muerto, en Catamarca, de Livent.
En los primeros cinco meses de 2023 las exportaciones de litio alcanzaron u$s369 millones, lo que significó un crecimiento interanual de 84% interanual y representó 23% de las exportaciones mineras totales. Un cuarto de la minería argentina la mueve el litio, casi sin contar el proyecto de Exar y otro que se inaugura antes de fin de año. Ávila habló en público de alcanzar las 400.000 toneladas de carbonato de litio equivalente en los próximos años y en CAEM asienten.
Pero más allá de las cifras, la demora en la aprobación de las SIRA y las Sirace, la falta de divisas para remitir dividendos, las millonarias deudas generadas intraempresas en el exterior para créditos en dólares que no pasan por el Banco Central y la incertidumbre electoral sostenida para los que no saben cómo resultará, la nueva conducción de CAEM asumirá bajo un inédito nivel de aprobación de la minería en Argentina y algunas preocupaciones, según lo determinó el último reporte de Poliarquía sobre el sector.
El sondeo reveló que el 56% de los encuestados se expresó a favor del desarrollo de la actividad minera en Argentina. Un 21% en contra y un 23% no sabe no censta.
Al ser preguntados:
En julio de 2017 un 19% consideraba nada o poco importante el desarrollo de la minería en las provincias, con 3% de indecisos. En febrero de 2020 los opinantes en contra bajaron a 11% y los indecisos crecieron a 9%. La última medición de 2022 destapó solo un 14% de reacios y 16% de vacilantes, posibles aliados de la minería.
“¿Usted diría que la minería genera grandes beneficios, beneficios menores o ningún beneficio para el país?”, preguntó Poliarquía.
Un 45% respondió grandes, un 27% menores y 15% ningún beneficio. Histórico.
Por último, la encuesta indagó en los ingresos económicos que genera la minería para el Estado nacional.
En noviembre de 2016 un 44% los consideraban poco o nada importantes, mientras que 46% dijo que tenían relevancia.
En el último año esos números cambiaron: los descreídos en la posibilidad de generar ingresos nacionales cayeron al 24% y los que confían en que sí aporta a las arcas estatales de la Nación llegaron a 67%. Doblemente histórico.
Mejoró la mirada de la minería en las provincias mineras. “Sin embargo, continúan los reparos por los temas ambientales, en particular por las cuestiones asociadas al agua”, sentenció el trabajo al que accedió este medio.
Cambió la mirada de los argentinos (percepción pública) sobre la minería. Si bien a lo largo del país la información en general sobre la minería es más débil y difusa, como lo es también el conocimiento o el interés sobre este sector, en los dos o tres años recientes se comenzó a vislumbrar un proceso de acompañamiento de la opinión pública en favor del sector.
El litio y el cobre modificaron el panorama en favor de la minería. Ambos tienen mucho que ver con este cambio de percepción y quizás hoy estemos frente a uno de los mejores momentos de la minería en términos de la mirada positiva que ofrece la población sobre esta industria a lo largo y ancho del país, señaló Poliarquía, aunque también remarcó que “las expectativas tienen mucho que ver y quizás menos los resultados reales”.
Mejoró la posición a favor del desarrollo del sector y sobre los beneficios que genera la minería. En particular, los que corresponderían al Estado nacional. Según el estudio, este último es un tema que las provincias desearían tal vez revisar, aunque se trata de una cuestión muy específica que aún no está en el radar de la población general. La bonanza provincial vs. la coparticipacón nacional.
Continúa la desconfianza sobre el control sobre las empresas. Con distintos grados o niveles, ese control existe, aunque los gobiernos provinciales no se muestran muy atentos para exponerlo con más claridad, algo que también ocurre en relación a los aportes de la actividad. La demostración de cumplimiento de exigencias debería ser prioridad de las compañías. Mäs control ambiental, más valor al final de cuentas.
Persiste una fuerte mirada crítica sobre los temas ambientales. El foco en particular está puesto sobre el agua y el control público. Se sigue reclamando una mayor vigilancia sobre el cuidado del ambiente, aunque también sobre la promoción de más empleo y de mayor actividad de provisión al sector.
Agua es vida. La vida es agua. Sin agua no hay vida. Y la vida sería muy distinta de la actual el día que no tengamos más agua. Agua es vida. La vida está llena de agua. Cuidemos al agua como a la vida.
Buscar tratos equitativos a los inversores extranjeros. Según detectó Poliarquía, las inversiones chinas son un protagonista nuevo que todos miran con más atención aunque también quizás con algo de recelo. No obstante, un dato importante es que la población general parece ofrecer una ventana de oportunidad al sugerir que las inversiones chinas merecen igual trato que otras provenientes de otros países. Lo mismo sucede con inversiones de Indonesia, Qatar, Turquía, Arabia Saudita, Bangladesh. En la mesa se llama Solidaridad. A todos tratamos por igual.
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